Ciudad de México, octubre 25, 2020 14:29
Libre en el Sur

Mantiene DBJ desde hace cuatro años a estudiantes de Secundaria 51 en condiciones deplorables

El ex delegado panista Mario Alberto Palacios engañó al demoler las instalaciones de la Secundaria 51 para remodelarla y convertirla en “la mejor de Lationamérica”. La realidad fue que su gobierno sólo puso 600 pesos para dicha reconstrucción y los alumnos se ven hasta ahora obligados a tomar clases en aulas improvisadas, sumamente deterioradas, y con mobiliario viejo y roto.

Por Mariana Malagón

El 14 de agosto de 2011, durante el gobierno de Mario Alberto Palacios Acosta en la Delegación Benito Juárez, tiempo en el que se denunciaron junto con el reciente periodo de Jorge Romero Herrera la mayor cantidad de construcciones irregulares en la demarcación, fueron demolidas las instalaciones de la Secundaria 51 Profesor Carlos Benítez Delorme, ubicada en la colonia Niños Héroes de Chapultepec, escuela que capta la demanda de 10 colonias aledañas. Y es la hora en que sus alumnos adolescentes no tienen las condiciones mínimas para sus estudios, que realizan en aulas improvisadas.

Para el derribo del inmueble se argumentó que presentaba daños estructurales desde el sismo de 1985, según los “estudios técnicos de seguridad estructural en centros educativos de nivel básico en Benito Juárez”, que realizaron la Delegación y la Secretaría de Educación Pública (SEP). Se demolieron las aulas para los tres grados, laboratorios de química, física y biología, baños, oficinas administrativas y de dirección. También un gimnasio con duela, el salón de música y la salita del servicio médico.

“Fue desmantelado todo: se llevaron baños, herrería nueva, instrumentos del salón de música, materiales y muebles de los laboratorios y sillas; dejaron en cero la escuela”, denuncia Juan Carlos Lechón, presidente de la asociación de padres de familia. Sólo quedó –dice– el edificio de talleres.

En realidad todo era parte de un engaño: En ese 2011 las autoridades panistas de la DBJ destruyeron la escuela con la promesa de construir la mejor secundaria de América Latina; hablaron de un proyecto ejecutivo para su reconstrucción, que representaría una inversión de 170 millones de pesos. De todo eso, asegura Lechón, la DBJ aportó exactamente 716 pesos.

Pero luego, debido a la falta de un proyecto arquitectónico, las autoridades involucradas determinaron colocar 20 casetas multipanel provisionales, para sustituir las aulas, que concluyeron su vida útil desde noviembre de 2013, de acuerdo al dictamen realizado por el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed).

Lechón informa que desde el ciclo escolar 2013, el horario de la secundaria fue extendido de 7:30 a 15:30 horas, “lo cual es arbitrario, debido a la precaria infraestructura en que trabaja la escuela”. A partir de julio de 2013, el consejo escolar y padres de familia solicitaron informes sobre la situación presupuestal del plantel, así como del proyecto para la reconstrucción. Sin embargo, no existían gestiones para un proyecto por parte del Inifed, ni solicitud de recursos al Gobierno del Distrito Federal (GDF).

Posteriormente, en julio de 2015, en una mesa de trabajo precedida por Juan José García, subsecretario de gobierno, y José Alberto Islas, representante de la Dirección de Mantenimiento Urbano en DBJ, se promovió la necesidad de cambio de casetas debido al mal estado en que ya se encontraban, y se gestionó el tema de los recursos para iniciar una primera etapa de la construcción.

Pese a que en dicha mesa de trabajo se acordó el reemplazo de algunos módulos, con el objetivo que estuvieran listas al inicio del ciclo escolar 2016, fue hasta los primeros días de noviembre del este 2015 que los alumnos pudieron utilizarlas, debido a retrasos en la entrega de material para su mejoramiento. Lechón denuncia que la DBJ únicamente aportó “la mano de obra”, mientras que la subsecretaría del GDF una olla de cemento.

El 11 de noviembre pasado, el Grupo Parlamentario de Morena en la Asamblea Legislativa (ALDF), presentó un punto de acuerdo para solicitar a la ALDF y a Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno, que en el presupuesto de egresos del DF para el ejercicio fiscal 2016 se asignen 80 millones de pesos (estimación del costo de la obra) para la construcción, remodelación y rehabilitación, que fue turnado a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública.

La Secundaria Carlos Benítez Delorme atiende una matrícula de aproximadamente 600 alumnos y trabajan en el plantel cerca de 80 personas entre administrativos y profesores, quienes están en peligro y siguen padeciendo las inclemencias del clima en “salones” de muy mala calidad e insalubres, asienta Lechón.

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