Ciudad de México, octubre 27, 2020 00:51
Libre en el Sur

Nuevo reglamento de tránsito *

Estimados [email protected], antes de comenzar con ésta primer columna de 2016, quisiera aprovechar para desearles nuevamente un excelente inicio de año, que sea un 2016 lleno de salud, satisfacciones, retos convertidos en logros, éxito y mucho amor; siempre al lado de sus seres queridos.

En esta ocasión hablaré sobre el nuevo Reglamento de Tránsito del Distrito Federal, que entró en vigor en la segunda quincena de diciembre del 2015. Recordemos que anteriormente, nos regía un reglamento metropolitano, vigente para varios estados de la República Mexicana, incluyendo por supuesto al Distrito Federal, y que dejó de serlo con la entrada en vigor del nuevo instrumento.

¿Qué trajo este nuevo reglamento? El tema es muy extenso, por lo que sólo abordaré algunos puntos, los más controversiales a mi juicio.

Para iniciar, hubo variación a límites de velocidad, que en algunos casos se mantuvieron como estaban establecidos y en otras ocasiones se disminuyó en un amplio rango, como por ejemplo en la entradas y salidas de puentes, pasos vehiculares y autopistas urbanas, entre otras, y en donde debemos circular a no más de 40 km por hora.

En este caso particular y como conductora activa en esta ciudad, me resulta difícil cumplir principalmente esta ordenanza. Me parece poco práctica esta medida en virtud de que no acostumbramos reducir la velocidad sustancialmente, después de circular por una avenida principal, por ejemplo, a 80 km por hora. Sin embargo, también debo reconocer que fuera de la gran distracción que implica estar verificando cada segundo el velocímetro para no transgredir el RTDF, el entrar en real conciencia de la alta velocidad a la que estábamos acostumbrados a circular, pudiera significar una disminución sustancial de los accidentes que cobraban numerosas vidas, y que, según las estadísticas, sufrían particularmente jóvenes al volante. En este sentido, aún es temprano para poder medir con mayores elementos si este supuesto, que sería sumamente importante, es real. El tiempo nos lo dirá.

Ahora bien, pasemos al tema de la célebres “Foto Multas”. Si analizamos de inicio las infracciones cometidas a las normas de vialidad, y que aceptémoslo, era muy común antes del 15 de diciembre pasado, tienen su origen en la falta de cultura histórica de muchos conductores de vehículos automotores. Ciertamente, y previo a la puesta en marcha del RTDF, debió desarrollarse una fuerte campaña informativa para empezar a permear en la ciudadanía, a lo que debía atenerse en esta nueva realidad, pero también debieron darse a conocer, los potenciales beneficios que deberían esperar de su implementación.

Lo anterior porque previo a su puesta en vigor, había la creencia colectiva que podían excederse los límites permitidos o cometerse cualquier otra falta vial, ya que los insuficientes elementos de vialidad, no lo notarían, y si lo hacían, muchas veces podría resolverse el hecho por medio de dádivas o actos de corrupción.

La crispación principal sobre el nuevo método, obedece a que al no conocer su funcionamiento, se considera que quiénes cometan una infracción de tránsito quedarán en estado de indefensión al carecer de elementos que les permita corroborar si el importe de la multa a la que se hicieron acreedores, es o no correcta.

Por otro lado, no se ha especificado bien a bien, el beneficio que traerá lo recaudado por las multas por Autotrafic, S. A. de C. V., especialista en sistemas de video vigilancia automovilística, para detectar la velocidad que desarrollan los vehículos automotores y los números de sus matrículas, y captar el momento en que se cometen violaciones de las señales de semáforos y de zonas peatonales.

Existe además la información extraoficial, de que debe existir una “cuota mensual” de aplicación de infracciones por mes, lo que genera la percepción de que para alcanzarlo, se aplicarán injusta e indiscriminadamente.

Desde mi humilde perspectiva, todo lo anterior, pudiera aclararse si se exponen todos y cada uno de los puntos que ante la falta de información, preocupan y molestan a [email protected] También sería importante conocer los beneficios integrales que podremos obtener por la implementación del RTDF, acompañada a su vez, de apertura por parte de los responsables, para permitir la retroalimentación ciudadana y modificar, en su caso, alguna regulación que en la vía de los hechos se compruebe como excesiva, poco funcional o contraproducente, a la ya de por sí complicada movilidad de nuestra ciudad capital.

http://www.ssp.df.gob.mx/reglamentodetransito/index.html

*Doctorante en Filosofía del Derecho y Ex Diputada Local.

*Presidenta de Pilumnus AC, Protegemos a la Infancia y Adolescencia.

comentarios

Artículos relacionados