Ciudad de México, octubre 25, 2020 00:19
Libre en el Sur

Nunca más una ciudad sin ciudadanos

Por María Luisa Rubio

Adiós, Distrito Federal. Hola, Ciudad de México. Los siguientes dos años, hasta la elección de las nuevas autoridades de la ciudad de México, en 2018, serán de mucho tejer para darle forma al marco normativo de la ciudad. Hay quien dice que nada cambia, que solo se modifica el nombre. Pero la verdad es que se abre una ventana de oportunidad para darle un nuevo rostro a la ciudad.

También significa un riesgo para los logros de los últimos años. Las reglas para la conformación del Congreso Constituyente plantea una correlación de fuerzas muy distinta a la que hasta ahora ha privado en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, que, con todas sus fallas en otros ámbitos, ha avanzado considerablemente en la garantía de los derechos humanos de los habitantes de la ciudad.

Según el Decreto que reforma la constitución, el Congreso Constituyente estará formado por 100 diputados: 60 que se elegirán este mismo año, y 40 que serán designaciones directas: 12 del Senado, 12 de la Cámara de Diputados, 6 del Ejecutivo Federal y 6 del Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Para no dejar, el Decreto contempla también la participación de candidatos independientes al Congreso Constituyente. Digo para no dejar, porque el requisito para registrar una candidatura independiente es presentar la friolera de ¡73,792 firmas!. Es más del doble de los 31,142 votos que obtuvo el asambelísta más votado de la ciudad contando con toda la plataforma humana y financiera de un partido político.

Flaco es el marco institucional para la participación de la sociedad civil, de los ciudadanos. Y sin embargo, habría que hacernos espacio. Por lo pronto, el gobierno de la ciudad presentó a la Comisión Ejecutiva que tendrá a su cargo la redacción del Proyecto de Constitución de la Ciudad de México, en la que figuran destacados activistas ciudadanos, lo cual son buenas noticias.

El tránsito de Distrito Federal a Ciudad de México no significa, en efecto, ningún cambio inmediato para nosotros, los ciudadanos de a pie; pero es un proceso del cual no debemos desentendernos. Abre, como decía, una ventana de oportunidad para plantear los temas que nos interesan, más allá de los reacomodos que significan para las cúpulas partidistas.

Este es el momento para hacernos cargo de la complejidad que significa el tamaño de la megalópolis que habitamos, con la cantidad de intereses y necesidades que convergen, y que ha venido a agravarse con la percepción de que el crimen organizado ha extendido su operación en la ciudad.

En ViveBJ, nos interesan particularmente tres temas:

– Transparencia y rendición de cuentas, como herramientas para que los ciudadanos podamos evaluar la gestión gubernamental, y también involucrarnos, desde la vigilancia social, en la prevención y combate de la corrupción y de la impunidad.

– Fortalecimiento de la democracia participativa, a través de mecanismos eficaces e instrumentos claros, que faciliten la inclusión de la ciudadanía en la toma de decisiones y en la formulación de leyes y políticas públicas.

– Desarrollo urbano con sustentabilidad social y ambiental, porque de ello depende la salud física y mental de quienes habitamos la ciudad de México, y también nuestra seguridad. Es necesario construir una imagen objetivo de la ciudad que queremos; nosotros queremos una ciudad caminable, vivible y segura.

Es el momento de hacernos cargo, porque desde la constitución misma de la Ciudad se pueden sentar las bases para recuperar y fortalecer la gobernanza de la ciudad, con la participación de todos los actores y sectores sociales.

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