Ciudad de México, octubre 21, 2020 10:50

LETICIA CALDERÓN CHELIUS

Se dejaron de morder las uñas y temblar al tomar el café. Las dos amigas se reían nerviosamente cuando platicaban que la verdad sí se habían preocupado de solo pensar en perder algo de su estilo de vida tan “totalmente palacio”. Porque “aquí nos gustan los malls”, dijo una, “ya me había preocupado que fueran a clausurarles el contrato del que será un macro centro comercial a lo bestia en el terreno del Estadio Azul” –dijo la otra. “¿Te imaginas lo cool que va a quedar con semejante terrenote lleno de tiendas de diseñador y restaurantes gourmet”. “Además, dicen que en el mismo terreno habrá una torre de 42 pisos que se verá desde cualquier parte de la Ciudad de México”. “Haz de cuenta Santa Fe pero sin tener que ir hasta allá”.  -Y estos mediocres cuestionando esa obra quesque porque no hay estudios de impacto ambiental  y todas esas “fake news” –dijo la otra más relajada cuando pidió su té chai con doble crema no tan caliente y con tantita chantillí encima. “Que gente más ordinaria. Imagínate, cuestionar una obra moderna, estilo Miami, solo porque va a haber tráfico”, “Pobrecitos, es que no han viajado, no conocen, y por eso no entienden que el tráfico es parte de lo moderno”.

“Por suerte”, dijo la otra comiendo una galletita dietética de tres cereales sin azúcar para no engordar. “Pero les salió fatal, ahora hasta vamos a tener dos malls casi pegados porque donde está el Centro Cultural Siqueiros también lo van a volver un shoping center con todo y otro edificio de más de 40 pisos”, “De veras que ahora sí estamos avanzando, dos edificios de ese calibre casi pegados nos ponen a la altura de las mejores ciudades del mundo”. “Ojalá que ya quiten las casas estilo californiano que todavía hay por el rumbo, que por suerte ya están vendiendo casi todas para construir edificios que la verdad, son más estilo New York”. “Pero esa bola de ordinarios critique y critique con que van a hacer un caos, que se va a congestionar, que va a faltar el agua, qué exagerados, nomás por revoltosos”.

“¿Oye y a ti te ha faltado el agua?” dijo la más rubia que venía del estilista que por fin le atinó al tono de las luces que le ayudaban para no verse tan morena. “Cómo crees –respondió–, “En mi edifico llenan las cisterna a tiempo  y nunca nos falta el agua, es otro invento de estos greñudos. Es más, nunca he sabido de alguien que le falte el agua en toda la colonia ni en todo este rumbo”.

Foto: Especial

 

“Pero dicen que sí les falta agua del otro lado de Insurgentes” le respondió una  de las dos mujeres mientras tomaba un sorbo de te.  “Pues está raro, pero si fuera cierto, que compren pipas de agua y se acabó el problema, total, ni que fuera tanto dinero, bola de codos.  Lo del agua ni es para tanto, ya ves que armaron un escandalo de que la estaban privatizando y no sé qué tantas mentiras solo para inventarle una más a Peña, pero allá él, que lo defiendan sus empleados”.

“Yo lo que digo amiga”, dijo la más entrada en curvas, “es que les echaron muchísimo a los muchachos y eso si no se vale”.  “Si son tremendos y todos los sabemos, ¿te acuerdas del mundial pasado en Brasil? Qué oso amiga, ahí si sentí que se habían pasado pero ya ves, ya ni quien se acuerde y a la hora de la hora les perdonan todo, hasta lo del dinero para los damnificados del sismo Ahí sí sentí que se les iba a voltear la gente porque como que eso si fue too much, ¿no?, hasta sigue habiendo gente en camellones o cuidando sus edificios para que no les roben”. “Pero ni eso los afecto –dijo una de las mujeres mientras se acababa su cuarta galleta dietética-.

“De que aquí los quieren, los quieren”. “Fíjate cómo se quejaron algunos vecinos de las letrotas BJ, que a mí personalmente me parece que le dan un toque de elegancia a la Delegación y nos distinguen de otras partes, digo, si ves las letrotas siempre sabes si sigues en la BeniJuarez, eso esta cool ¿no? Además, ni costaron tanto como dijeron la bola de criticones, y en todo caso la belleza cuesta amiga, y hay que invertirle. Si queremos una Alcaldía de primera se tiene que notar la diferencia y las letrotas nos distinguen del resto de la ciudad y si costaron mucho, pues bien invertido y yo les aplaudo esa acción y por eso voté por ellos”.

“¿Por eso votaste por ellos?” –preguntó una de las dos mujeres que interrumpió por quinta vez lo que estaba diciendo, para ver su whats app que no dejaba de sonar de tanto meme que le estaban mandando sus vecinas. “Yo al contrario, voté por ellos porque se me hace que tienen un tipo muy distinguido y si es verdad lo que dicen, pues a mí que me disculpen pero yo prefiero que nos represente alguien así, más elegante, que no dé el guarachazo ¿me entiendes?”.

“Pero bueno, que alivio que ya se acabaron las campañas, hasta me dio colitis amiga; así que ya podemos respirar tranquilas y seguir como si nada, al fin que los que ganaron son el mismo equipo desde hace 12 años y ni quien va a venir a sacarles trapitos al sol y esas cosas. Guácala con eso de rendición de cuenta, transparencia y esas tonterías, los que gobiernan son ellos y ellos sabrán. ¿Quieres otro tecito?”

 

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