Ciudad de México, febrero 24, 2024 13:07
Economía

Originario de México, solo el 10% del pavo consumido es producido aquí

El 84% de los guajolotes son importados de Estados Unidos

En el país la crianza de pavo es la tercera más importante en la actividad avícola comercial.

MANUEL ALEJANDRO MELÉNDEZ / UAG

La meleagricultura es la actividad zootécnica, relacionada con la crianza de pavos Meleagris gallopavo. El pavo en sí es de origen americano, a diferencia de las demás aves domésticas, o de corral, que fueron traídas por los españoles durante la conquista. Sin embargo, solo el 10 % del consumo nacional de pavo es producido en México, el 84 % es importado de Estados unidos, el 4.5 % de Brasil y el 1.5% de Chile (Inforural, 2019).


En México, la meleagricultura es la tercera actividad avícola comercial de importancia, después de la producción de pollo de engorda y gallinas para la producción de huevo (UNA, 2019). La producción nacional de pavo durante 2021 fue muy similar a la del 2020, alrededor de 7,491 toneladas, las cuales alcanzaron un valor calculado de 664 millones de pesos, contra 11,800 toneladas del 2019; es decir, 36.5 % menos. El consumo de pavo en México varía durante el año y la mayor parte se comercializa durante las fiestas de fin de año, aunque el mercado se encuentra abastecido durante todo el año.

Principales productores
A nivel nacional, Yucatán ocupa el primer lugar en producción de pavo comercial con 23.5%, seguido del Estado de México (15%), Puebla (15%), Chihuahua (9%), Veracruz (8%), Hidalgo (7%), Tabasco (7%), Chiapas (5%), Guerrero (5%), Oaxaca y Campeche con el 3% cada uno (UNA, 2019). La mayor producción de pavo se realiza en los estados del sur y sureste de México.
El liderazgo en la producción comercial de pavo en Yucatán se debe a la demanda de carne asociada con la costumbre de consumir platillos gastronómicos tradicionales. Este liderazgo por consumo también se debe a la situación sanitaria en Yucatán, que está libre de muchas enfermedades avícolas, y por su situación geográfica, que favorece la importación de Estados Unidos de insumos para la producción meleagrícola.

En Jalisco
Jalisco no se considera un estado relevante en la producción de pavo para el país, esto se debe a que los productores avícolas se centran en la producción de otras aves de corral como los son el pollo y la gallina de postura, los cuales han sido históricamente actividades agropecuarias más importantes y cultural y tradicionalmente más representativas para este estado.

Consumo y producción en México
En México, el consumo per cápita de carne de pavo y sus derivados es de 1.43 kg al año, lo cual es bajo en comparación con Estados Unidos, donde el consumo per cápita es de 7 kg al año (Ruiz, 2012). Esto implica que existe margen de oportunidad para incrementar el consumo per cápita de pavo en México.
Si bien puede ser difícil que una persona promedio compre un pavo entero para el consumo regular de la familia, el consumo per cápita se podría incrementar comercializando el pavo en cortes y piezas (filete de pechuga, piernas, muslos y alas). Otra área de oportunidad comercial es la elaboración de embutidos y productos procesados (nuggets, hamburguesas, jamones y salchichas).

Retos de la industria
Aunque la producción de pavo en México ha experimentado un crecimiento significativo, también enfrenta diversos retos que pueden afectar la industria.
Las enfermedades avícolas pueden representar una amenaza para la producción de pavo. Es esencial implementar medidas estrictas de bioseguridad para prevenir la propagación de enfermedades y mantener la salud de las aves.
Las variaciones en el clima pueden afectar las condiciones de cría de los pavos, como la disponibilidad de agua y temperaturas extremas. El cambio climático puede introducir incertidumbre en la producción y requerir adaptaciones en las prácticas agropecuarias.
Por otro lado, los costos de los insumos, especialmente el alimento para pavos, pueden ser volátiles y afectar la rentabilidad de la producción. Fluctuaciones en los precios de los granos utilizados en la alimentación de los pavos pueden impactar significativamente los costos de producción.

Seguridad alimentaria
De igual forma, la industria avícola está sujeta a regulaciones estrictas en cuanto a seguridad alimentaria, bienestar animal y buenas prácticas pecuarias. Cumplir con estas normativas puede ser un desafío para algunos productores, especialmente los pequeños avicultores.
Como ya se mencionó, la producción de pavo en México compite con la importación de carne de pavo de otros países. La competencia internacional puede afectar los precios y la participación de mercado de los productores nacionales.
Las preferencias de consumo de los mercados también pueden ser un reto importante por superar. Los cambios en los hábitos de consumo y las preferencias del mercado pueden afectar la demanda de carne de pavo. Factores como la promoción de estilos de vida saludables o preferencias culinarias pueden influir en la elección de los consumidores.


El M.C. Manuel Alejandro Meléndez Aldana es profesor del Departamento de Biotecnológicas y Ambientales del Decanato de Diseño, Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG). Es Médico Veterinario Zootecnista con Especialidad en Economía Agraria. Tiene experiencia como asesor técnico, analista de asuntos regulatorios y director comercial en empresas del sector agropecuario.  En la UAG imparte las clases de Dirección de Sistemas Agropecuarios, Introducción a los Sistemas de Producción, Producción de Bovinos de leche, Nutrición Animal y Bromatología.

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