Ciudad de México, enero 25, 2026 22:48
Alcaldía Benito Juárez

DAR LA VUELTA / La piedra en el zapato: casi dos años sin respuesta oficial al agua contaminada en BJ

“Es un problema que ya resulta innegable: el descubrimiento de tomas clandestinas viene acompañado de la denuncia de fuertes olores en el agua potable”.

POR PATRICIA VEGA

A principios de abril de 2024 se hicieron públicas en diversos medios de comunicación las primeras denuncias sobre la contaminación del agua potable en nuestras viviendas. Las quejas dieron inicio con el señalamiento de un olor fuerte y sabor raro, así como una turbiedad en el agua que salía de las tomas domiciliarias en diversos puntos de la Alcaldía Benito Juárez.

Yo continúo viviendo en uno de los lugares más afectados por la contaminación del Pozo Alfonso XIII, uno de los que alimenta a la Benito Juárez: la colonia del Valle. A casi tres años de un incidente que requirió la activación de un programa de emergencia, los vecinos afectados seguimos sin una respuesta clara por parte de las autoridades de la Ciudad de México.

Desde el principio se habló de la posibilidad –así se calificó, “posibilidad” — de que la contaminación del agua se debiera a la existencia en ella de “un compuesto de la familia de los aceites y los lubricantes”. Respuesta por demás ambigua y sin más información.

Después de muchos actos de protesta, manifestaciones, plantones, comunicados, y diversos zipizapes entre vecinos y autoridades de la CDMX –particularmente la dependencia que se encarga del abasto de agua potable en la capital mexicana—finalmente las autoridades aceptaron que sí había contaminación –al principio señalaron que eran “mentiras” o “alucinaciones” de los ciudadanos—, y que efectivamente se trataba de disel. Líquido que “posiblemente” provenía de las diversas tuberías de PEMEX que atraviesan el subsuelo de la CDMX. El hecho es que se clausuró y limpió el famoso pozo alimentador de la red hidráulica, ubicado en la colonia Alfonso XIII.

A la fecha, la información sobre el incidente ha permanecido reservada ya que el Jefe de Gobierno de entonces, Martí Batres, argumentó que se trataba de un problema de seguridad nacional. Ni siquiera el resultado de los análisis de las muestras de agua –si es que se hicieron– se ha hecho público

–¿Cuál podría ser ese problema? — me he preguntado desde entonces.

Con el paso del tiempo se han vuelto pan de casi todos los días las noticias sobre la existencia de huachicoleo –robo de gasolina y otros aceites–en la CDMX. Es un problema que ya resulta innegable: el descubrimiento de tomas clandestinas viene acompañado de la denuncia de fuertes olores en el agua potable.

Todo este antecedente para compartir con ustedes que ya estamos en la antesala de la aplicación y ejecución del Presupuesto Participativo en la zona Del Valle V para este periodo. Me siento profundamente satisfecha por haber participado en la compleja planeación y concertación –como habitante e integrante de la COPACO de aquí—en el programa ciudadano del PP del 2025: adquisición e instalación de un sistema de tres filtros de carácter industrial por vivienda beneficiada –ya sea uni o multifamiliar—con lo que nos hemos propuesto garantizar, hasta donde nos sea posible.

Se escribe del tema de manera rápida y fácil, pero en la práctica ha representado un esfuerzo monumental por parte del promovente del proyecto, José Luis Maya Gordillo, en materia de difusión de la información relacionada con el programa de filtros, para así poder realizar las consultas y asambleas informativas que están a punto de concluir con las votaciones respectivas.

Lo escribo sin que me tiemble la mano: ha sido un gran honor y experiencia de aprendizaje coordinar y pertenecer a la Copaco de la Colonia del Valle V. Agradezco a mis colegas que habitan en esta zona su apoyo y participación para llevar a buen término este programa: el ya mencionado José Luis Maya Gordillo, José Luis Ortega, Miguel Ángel Pacheco, Guillermo Silva, Marta Villa y yo misma: Patricia Vega. No sobra mencionar el apoyo de Manuel Gómez Palestino Gómez que sin pertenecer a la COPACO siempre ha estado dispuesto a colaborar con lo necesario.

Lo más sencillo hubiera sido decir “ya nos fallaron, ya ni modo” y sentarnos a llorar por el problema –sin solución definitiva—que, quienes habitamos en esta colonia– venimos enfrentando desde abril del 2024.

Sin embargo, entre zipizapes que van desde la mentira hasta la calumnia, hemos preferido afrontar los retos de tomar los problemas en nuestras manos, para dar la mejor solución a nuestro alcance.

La memoria es el privilegio de quienes no desean cometer los mismos errores.

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