Ciudad de México, mayo 21, 2024 10:40
Medios y Periodistas Sociedad

Sorprende muerte de Ricardo Rocha, a los 76 años

En los últimos años fue severo crítico de AMLO; por eso el Presidente lo denostó

Llevó las primeras críticas a gobiernos del PRI a la pantalla chica; promocionó en Televisa a los artistas independientes.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

El periodista Ricardo Rocha, que se volvió un ícono cuando abrió la televisión mexicana a la crítica, en tiempos en que el sistema priista controlaba los medios masivos de comunicación, murio este sábado a los 76 años de edad.

La muerte del comunicador –controvertido en las diferentes etapas de su vida profesional– sorprendió porque se mantenía en activo muy temprano, en su noticiero de Radio Fórmula.

“Papá abre tus alas, fuiste bueno, un hombre muy digno con los mejores valores. Abriste brecha cuando el sistema lo tenía controlado. Dejas gran escuela periodística. Ayudaste a todo aquél que se te acercó. Te vamos a alcanzar. Te amo”, puso su hijo Jorge Armando Rocha, también periodista, en redes sociales. “Que Dios te bendiga siempre, con él estás”.

En los últimos tiempos, Rocha, quien fue severo crítico del PRI sobre todo en el radio y de alguna forma impulsó el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, terminó distanciado del hoy presidente, a quien no se detuvo en cuestionarlo por beneficiar con publicidad únicamente a quienes lo aludan.

Entre las aportaciones que hizo Rocha en la televisión, particularmente en Televisa por tratarse que trabajó en esa empresa cuando el mercantilismo aliado a los gobiernos del PRI impedía la difusión de expresiones artísticas, también abrió las puertas a artistas independientes, como Eugenia Léon y Guadalupe Pineda, quien más tarde se convirtió en su esposa. También lo hizo en favor de las bandas independientes de Rock, hasta antes vetadas.

Asímismo, llevó a sus foros en un programa de revista que tuvo por las noches de los viernes –y que con el tiempo se extendió a TV Azteca con Animal nocturno— a expositores de la Nueva Trova Cubana como Pablo Milanés o el emblemático cantautor español Joaquín Sabina, a quien lo hizo en la pantalla mexicana, mucho antes de adquirir tal fama de en Latinoamérica.

El primero que dio a conocer la muerte de Rocha fue su amigo y colega Joaquín López Dóriga, que puso: “Lamento informarles el fallecimiento de mi querido compadre y compañero de tantos años, Ricardo Rocha. Descansa en paz, compadre querido. A tus hijos mi abrazo con dolor. Te vamos a extrañar”.

Oriundo de Tepito, Ricardo Rocha criticó, en una entrevista con Vértigo TV el 26 de junio de 2013, los estigmas contra los habitantes de este barrio tradicional de la Ciudad de México.

“No solamente me duele sino que se me hace muy injusta la estigmatización de que todos los tepiteños necesariamente sean delincuentes y si algo malo les pasa es que se lo merecen. Una cosa es la estigmatización de todos los habitantes de Tepito, a la cual me opongo, y que por el otro hecho de ser tepiteño se justifica algo tan horrendo como un crimen o un secuestro y otra cosa es reconocer que efectivamente en Tepito hay delincuencia, pero también sería injusto decir que esa delincuencia que se ha gestado en Tepito, se ha gestado de forma espontánea”.

En 1968, Ricardo Rocha entró a la carrera de Administración de Empresas en UNAM. Fue durante esta época de universitario en la que Rocha vivió de cerca el movimiento estudiantil de 1968, quedando marcado por la masacre del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, Ciudad de México.

Ricardo Rocha explicó, en una entrevista con Sin Embargo, publicada el 18 de agosto de 2011, cómo vivió ese año:

“Una vorágine de acontecimientos aquí y allá, todos apretujados en un año increíble, aquel 68. Por ello y por todo lo demás yo me sigo preguntando, ¿qué magia tiene la historia, qué misterio que de vez en cuando y al mismo tiempo hace brotar en los más diversos lugares del planeta las protestas contra el abuso, la represión, la corrupción y la falta de oportunidades, y gritar en cambio las consabidas demandas por la paz, por empleo, por justicia, por dignidad, por transparencia y por la condición más preciada para los seres humanos: la libertad?”.

Su posterior incursión en el peridosimo de la televisión comercial le valió críticas por tratarse de un medio al servicio de los intereses del sistema priísta. Un célebre reportaje sobre la matanza en el vado de Aguas Blancas, en el estado de Guerrero, insólito para aquellos tiempos en la difusión televisiva, dio un vuelco a su carrera, al grado que posteerior a las elecciones de 1994, donde ganó Ernesto Zedillo, Diego Fernández de Cevallos –otrora candidato del PAN– aceptó una entrevista con Televisa siempre y cuando la realizara eel propio Rocha.

En la célebre entrevista, sin cortes, Fernández de Cevallos pudo cuestionar incluso a la propia televisora, a la que acusó de manipuladora.

Interesado en el pensamiento, Rocha tuvo otros programas importantes en Televisa, como el de corte cultural Para gente grande. En cierto momento rompió con Televisa y fue contratado por TV Azteca, casi en la medida en que se acercaba a Andrés Manuel López Obrador, quien terminó por acusarlo de recibir pagos indebidos por parte de los gobiernos anteriores.

Ricardo Rocha le respondió al presidente, carac a cara, en una de las habituales conferencias matutinas en Palacio Nacional:

“Yo creo que hay que dialogar, hay que sumar, no hay que restar ni confrontar pero se lo digo de todo corazón: yo no sé por qué su gobierno me está tratando así, usted me conoce”, dijo en un momento de su intervención el periodista.

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