Ciudad de México, enero 2, 2026 17:07
Alcaldía Benito Juárez

Muere al evacuar edificio por el sismo, en la Álamos

Un vecino de 67 años falleció al caer por las escaleras de su edificio en Obrero Mundial y Aragón mientras intentaba evacuar, en Benito Juiárez.

El sismo de 6.5 grados provocó además apagones en la Narvarte, crisis nerviosas y el estallamiento de transformadores, aunque no se reportaron daños estructurales.

STAFF/LIBRE EN EL SUR

La mañana de este viernes, la tragedia alcanzó a la colonia Álamos en medio de la emergencia sísmica. Lo que inició como un protocolo de seguridad rutinario terminó en un hecho fatal cuando un hombre de 67 años perdió la vida al caer por las escaleras de su inmueble, ubicado en el cruce estratégico de Obrero Mundial y Aragón.

El sismo, que alcanzó una magnitud de 6.5 grados con epicentro en la región central del país, sacudió con violencia el suelo de la alcaldía Benito Juárez, activando las alarmas y el miedo latente de sus habitantes.

De acuerdo con los reportes oficiales de la Policía capitalina, la víctima se encontraba en el segundo nivel de un edificio de seis pisos cuando la tierra comenzó a vibrar. Al activarse la alerta sísmica y los protocolos de evacuación, el vecino inició un descenso apresurado por las escaleras, momento en el que ocurrió el fatal accidente. La caída resultó fulminante. Su esposa, presente en el lugar, solicitó de inmediato el auxilio de los cuerpos de emergencia a través del número 911. Sin embargo, a pesar de la rápida movilización, cuando los paramédicos de la Cruz Roja Mexicana arribaron al número 202 de la calle Aragón, confirmaron que el hombre ya no presentaba signos vitales.

La escena quedó bajo el resguardo de los elementos de seguridad, quienes cubrieron el cuerpo con una sábana blanca mientras el tránsito en Obrero Mundial se veía interrumpido por las patrullas y la mirada consternada de los vecinos que apenas regresaban a sus hogares tras el susto inicial.

Horas más tarde, el personal de servicios periciales de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México llegó para realizar las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo, informando que la investigación seguirá abierta para esclarecer cada detalle del incidente.

En el resto de la alcaldía, el panorama fue de caos y desconcierto. El sismo se percibió con una intensidad que recordó a los eventos más críticos de años anteriores, provocando cortes inmediatos en el suministro eléctrico, especialmente en las colonias Narvarte y Álamos.

En estas zonas, el silencio posterior al temblor fue roto por un estruendo seco que muchos vecinos interpretaron inicialmente como una explosión de gas, pero que las autoridades atribuyeron después al estallamiento de transformadores debido a la sobrecarga y el movimiento telúrico.

El impacto emocional fue evidente. Decenas de personas sufrieron crisis nerviosas en la vía pública, siendo atendidas por brigadistas y vecinos solidarios. En la unidad habitacional IMSS Narvarte, situada junto a la emblemática torre de Telecomunicaciones de México en el Centro SCOP, el ambiente era de asombro. Una de las residentes relató que el movimiento fue tan violento que objetos pesados y macetas se desplazaron de su lugar, un indicador de la aceleración del suelo en este sector de la capital.

Por su parte, en la Torre SCOP, el personal de limpieza y resguardo informó que, por fortuna, el inmueble se encontraba casi desierto al momento del siniestro, con apenas cuatro personas en su interior que lograron salir ilesas. Tras una inspección técnica por parte de Protección Civil, se dictaminó que, a pesar de la intensidad del movimiento, no se registraron daños estructurales de gravedad en las unidades habitacionales ni en las instalaciones públicas de la zona. No obstante, la tranquilidad tardará en volver a la Álamos, donde hoy una familia llora la pérdida de un ser querido que solo intentaba ponerse a salvo.

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