Ciudad de México, junio 22, 2026 15:09
Animales Ciudad de México

Merlín, invitado de honor en Palacio, mientras los patos mueren en los parques

La “mascota del Mundial” fue recibida este lunes en la conferencia presidencial, contrastando con la crisis ecológica en lagos de la CDMX.

El rescate de 17 ejemplares, en Huayamilpas por la podredumbre del agua evidencia la falta de mantenimiento y la escasez de agua tratada en espacios públicos.

STAFF/LIBRE EN EL SUR

El Pato Merlín, convertido en una especie de “mascota oficial” de la justa mundialista que se desarrolla en México, alcanzó este lunes 22 de junio la cúspide de su proyección mediática al ser presentado como invitado especial en la conferencia matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.

Mientras este personaje recibía atención oficial, una realidad distinta se documentaba en los parques de la Ciudad de México, donde diversos cuerpos de agua atraviesan una crisis severa.

Merlín, en la conferencia presidencial de Claudia.

El caso del Parque Ecológico Huayamilpas, en Coyoacán, constituye una evidencia del deterioro sistémico: el lago llegó a un estado de contaminación tal que, a inicios de junio, fue necesario realizar el rescate de emergencia de los 17 patos que quedaban en el sitio para evitar su muerte por la podredumbre del agua. La intervención oficial, iniciada el 8 de junio tras la presión de un comité ciudadano constituido en mayo, confirmó la ausencia de saneamiento preventivo y la carencia crítica de agua tratada.

El deterioro no es exclusivo de las zonas habitacionales; el Bosque de Chapultepec, pulmón emblemático de la ciudad, ha sido también escenario de esta crisis. Apenas la semana pasada, el 18 y 19 de junio, la Secretaría del Medio Ambiente confirmó la muerte de al menos 128 peces en el lago mayor, incidente provocado por una falla en la planta de tratamiento de aguas residuales que dejó al espejo de agua sin los niveles de oxígeno necesarios para la supervivencia de la fauna. Este evento subraya la precariedad de una infraestructura que, lejos de ser autosuficiente, depende de un mantenimiento técnico que ha resultado insuficiente ante las actuales condiciones climáticas y la falta de inversión preventiva.

Esta problemática no es aislada. En la alcaldía Benito Juárez, los parques De los Venados y Arboledas, conocido como “Las Pilas”, enfrentan una insuficiencia en su sistema de bombeo y una sedimentación acumulada que compromete la calidad de sus espejos de agua. De igual forma, en el Parque Hundido, las fallas constantes en la recirculación y la escasez de agua tratada han reducido la oxigenación de sus fuentes, limitando su capacidad para sostener la fauna silvestre.

El deterioro se extiende a otras demarcaciones. En el Parque La Bombilla, en Álvaro Obregón, la falta de mantenimiento en sus fuentes y espejos de agua ha generado focos de acumulación de desechos, afectando el entorno natural.

En el Parque México, de la alcaldía Cuauhtémoc, han ocurrido matanzas de patos por perros sueltos que los atacan. y las aguas se mantienen anegadas, sucias.

Asimismo, en el Bosque de Tlalpan, el sistema de captación y saneamiento de sus puntos de agua ha presentado fallas operativas recurrentes, lo que agrava la escasez durante la temporada de sequía. Estos casos confirman un patrón: la infraestructura hídrica de la capital carece de programas de mantenimiento sistemático.

La crisis hídrica que afecta a la cuenca del Valle de México ha exacerbado esta degradación. La falta de suministro de agua tratada —recurso esencial para el riego y el saneamiento— ha dejado a los lagos urbanos expuestos a la evaporación y al estancamiento de contaminantes.

El diagnóstico de los colectivos ciudadanos es claro: mientras los recursos y la atención política se priorizan para la promoción de eventos masivos, los ecosistemas locales son gestionados bajo esquemas de omisión institucional.

La situación trasciende la mera estética urbana. La transformación de los lagos en focos de insalubridad representa un riesgo sanitario para los vecinos y una sentencia de muerte para la flora y fauna endémica. La desatención operativa y la falta de transparencia en la ejecución del presupuesto destinado a parques reflejan una desconexión preocupante entre las autoridades y las necesidades básicas de habitabilidad. Los parques, concebidos originalmente como refugios de biodiversidad y centros de recreación, requieren hoy más que nunca una intervención técnica urgente que no puede seguir supeditada a las agendas mediáticas o al calendario de eventos internacionales, so pena de perder irreversiblemente el patrimonio ecológico que aún sobrevive en la metrópoli.

Especialistas en ecología urbana sostienen que la preservación de la biodiversidad en estos espacios requiere una estrategia técnica ineludible: suministro garantizado de agua tratada, control de calidad del agua y mantenimiento permanente.

La distinción entre la invitación de un personaje de ficción a Palacio Nacional y el estado de abandono de los parques de la ciudad subraya la fragilidad de un discurso oficial que privilegia la espectacularidad mediática sobre la gestión pública responsable. Sin una rectificación inmediata en el manejo de los recursos, los lagos de nuestros parques continuarán su camino hacia la desaparición, dejando al descubierto las prioridades de quienes administran el espacio público en la Ciudad de México.

Compartir

comentarios

Artículos relacionadas