EL ÁLBUM / Xochimilco: La visita anhelada
Fotos: Archivo Casasola
Esta es la historia imaginada de una familia que cruzó el Atlántico para conocerlo y terminó convirtiendo aquella visita en un vínculo para toda la vida.
ADRIÁN CASASOLA

Imaginemos por un momento que formamos parte de una familia europea a principios del siglo XX. Nos han contado mil y una historias sobre las maravillas que encontraríamos si pudiéramos viajar a América, sobre los paisajes y lugares que tal vez solo estaban en nuestra imaginación. Imaginemos ahora al jefe de familia, quien descubre que viajar en barco, el único medio de transporte en lograr cruzar el charco, cuesta alrededor de 150 dólares (unos $5,400 dólares de hoy) para cumplir el sueño familiar y que él, su esposa y sus dos hijos puedan arribar a la tierra prometida. Así que, a ahorrar se ha dicho…

Un amigo de la familia les habla de México, pero en especial, de Xochimilco, que es conocido como La Venecia de Las Américas. Sus cristalinas aguas, los inigualables recorridos por sus bellos canales, lo pintoresco de sus celebraciones religiosas, como la Semana Santa en donde se preparan pulque y platillos típicos durante el sábado de gloria y el domingo de resurrección, y sobre todo, la amabilidad de su gente y lo deliciosa que es la gastronomía local, con sabores desconocidos y fascinantes.

La familia cumple su sueño de visitar México y por fin logran llegar a Xochimilco. Se fascinan por la pureza del agua (mejor que Venecia, que está rodeado de aguas turbias y verdosas por su cercanía al Mar Adriático), por la calidez de los hombres que los trasladan en trajineras por los canales; voltean a verse felices mientras degustan tacos preparados en la pequeña lancha de al lado, llena de canastas y un anafre. Pasan el día mirando hacia todos los lados, mientras les explican la herencia prehispánica de las chinampas a través de un guía, un hombre de la tercera edad que trabajó muchos años para unos hacendados ingleses y que es conocido como el sabio Don Melitón.

Durante su estancia en nuestro país confirman que han valido la pena los 20 días de travesía desde el puerto de Southampton hacia Veracruz. No les importó conocer más a fondo otros puntos de interés como Orizaba y su zona cafetalera o Cholula por su cantidad de templos y su pirámide, o la larga travesía hacia Chichen Itzá con tal de regresar cinco veces más a Xochimilco, trasladándose en tranvía desde el hotel Gillow en pleno centro de la Ciudad de México. Subían en la estación central en el Zócalo, luego calle 5 de Febrero, por Lucas Alamán, San Antonio Abad y pasaba por toda la Calzada de Tlalpan hasta Huipulco. Ahí giraba hacia la Calzada México-Xochimilco y la Avenida México para llegar al centro de Xochimilco. Con el paso de los años, el niño regresará ya convertido en esposo y jefe de familia y decidirá quedarse en nuestro país para desarrollar su negocio de bienes raíces, pero sobre todo, para poder visitar Xochimilco cuantas veces quiera. Visita la Galería Casasola: Calle Benito Juárez #2D en San Ángel. Te esperamos.
















