Ciudad de México, diciembre 3, 2020 12:00
Libre en el Sur

Acepta oficialmente Delegación Benito Juárez que no destina ni un centavo a restauración del drenaje, a pesar de inundaciones cotidianas

A pesar de tratarse de la demarcación capitalina que invariablemente se ve más afectada por encharcamientos e inundaciones en época de lluvias, como ahora, la Delegación Benito Juárez no destina un solo peso de su presupuesto del año 2013, el más elevado de su historia, en restituir desperfectos en la red secundaria de drenaje o al menos darle el elemental mantenimiento..

Así lo reconoce la propia DBJ a través de su Oficina de Información Pública (OIP) al dar respuesta oficial a una solicitud de información de Libre en el Sur sobre el “monto asignado en el presupuesto de la Delegación ára el ejercicio 2013 a la restitución de tuberías de la red hidráulica secundaria de la demarcación, y porcentaje que representa del total del presupuesto”. En su respuesta, mediante oficio DF/409/SSP/301/13, de fecha 18 de junio de 2013, dice textual: “Al respecto le informo que a la fecha no se han asignado recursos para el Programa de Mantenimiento al Sistema de Drenaje”.

El pasado jueves 20 de junio, debido a la precipitación fluvial se registraron según informe del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) un total de 68 “encharcamientos” en once demarcaciones de la capital y como es común el más alto número de ellos, 16, tuvo lugar en la delegación Benito Juárez, seguida de Iztacalco, con 14; Venustiano Carranza, con 10; Iztapalapa, con ocho, y Álvaro Obregón, con seis. Y este viernes 21, el propio SACM informó luego del aguacero que cayó sobre el DF y que hasta el atardecer había causado 60 anegaciones: “Las delegaciones más afectadas por encharcamientos son Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero y Venustiano Carranza, donde se trabaja para atender las anegaciones y los problemas de vialidad”. En la colonia Moderna, el agua subió hasta hasta 20 centímetros de tirante, que afectó las calles Américas, Víctor Hugo, Santa Anita y Manuel Gutiérrez Nájera.

El subsuelo de la demarcación semeja un “queso gruyere”, dicen los técnicos, debido a los hoyancos y cavernas que bajo el pavimento provocan las fugas, tanto del drenaje como de la red de agua potable, lo que en ocasiones se traduce en hundimientos que ponen en riesgo la seguridad de automovilistas y peatones, como ocurrió hace unos días por segunda vez en la esquina de Empresa y Augusto Rodín, en la colonia Extremadura Insurgentes. No obstante, la DBJ, cuyo titular se ufana de contar con el presupuesto “más grande de la historia”, de alrededor de mil 500 millones de pesos, no destina ningún recurso para subsanar ese problema y prevenir riesgos mayores.

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