Ciudad de México, octubre 25, 2020 17:55
Libre en el Sur

Constitución a modo o el reto de la inclusión *

Siguiendo con el tema de la columna de la semana pasada, sobre la Reforma Política de la Ciudad de México y para analizar sus consecuencias al corto plazo, retomaré en particular lo tocante a la Asamblea Constituyente.

El presidente Peña Nieto, en octubre pasado, decía en un evento oficial que para él significaba una “prioridad, promover e impulsar la igualdad entre hombres y mujeres en la vida política, económica y social del país”. Por ello resulta indignante, no se entiende pues, que dos meses después, en fecha histórica para todo el país, en el marco de la promulgación de la Reforma Política de la Ciudad de México el pasado 29 de enero del presente, no haya sido invitada, dentro de su gabinete de honor, a una sola mujer.

Lo anterior puso de manifiesto que la inclusión obligada de la perspectiva de género, y en general, de derechos humanos, en los trabajos que darán luz a la Constitución de nuestra ciudad, no es una prioridad evidente. La forma es fondo, refiere un dicho popular.

Como sabemos, la Asamblea Constituyente, estará conformada por cien integrantes. Sesenta de [email protected], [email protected] mediante representación proporcional. Para ello, los partidos políticos, crearán fórmulas que [email protected] capitalin@s podremos votar el domingo 5 de junio del presente año, en elección organizada por el INE.

Catorce de los cuarenta integrantes restantes, serán Senadores, los cuales serán votados por las dos terceras partes de la Cámara de Senadores. Catorce de los veintiséis restantes, serán Diputados Federales, que también serán votados por el H. Congreso de la Unión. De los doce integrantes restantes, seis, serán [email protected] directamente por el Presidente de la República. El resto, serán designa[email protected] directamente por el Jefe de Gobierno.

Analizando dicha confirmación del Constituyente, que en teoría se planteó con el objetivo de reflejar un esquema representativo, vemos a simple vista que habrá mayor participación del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que aunque ostenta una minoría en la ciudad, no así en el Congreso de la Unión, donde es mayoría, tanto en la Cámara de Senadores, como en la de Diputados. Aunado a esto, los ya mencionados integrantes designados directamente por Peña.

La colaterabilidad de fuerzas políticas es determinante cuando se trata de la confección de la Constitución de la ciudad que ostenta el mayor avance en materia de derechos humanos y que tras el mensaje excluyente que se nos envió desde su Promulgación, pone en entredicho la equidad política en la que se desarrollará.

Sobretodo, queda en entredicho si existe realmente un compromiso de la fuerza que se presume mayoritaria de promover la participación de mujeres, de personas jóvenes, de personas adultas mayores, de personas con discapacidad, de personas indígenas o provenientes de pueblos originarios; de tomar en cuenta la voz de la infancia y su Interés Superior y así, uno a uno, de todos los sectores que integran nuestra amplia y diversa sociedad. Queda en entredicho, si la perspectiva de derechos humanos, plasmada ya en la normativa vigente de nuestra ciudad, será retomada para consagrarla en nuestra nueva Carta Magna.

Sin duda, hablamos de un tema que no por haberse mencionado recientemente en un sinnúmero de ocasiones, no amerita que los ciudadanos conozcamos y analicemos a fondo, para tomar plena conciencia de lo que nos está a punto de suceder. Más allá de visiones partidistas, debemos exigir como ciudadanos que la voz de todas y de todos sea no sólo escuchada; sino plasmada en tan importante instrumento normativo, por lo que deberemos exigir un plebiscito que nos permita sancionar su contenido y hacerlo nuestro.

Por ello [email protected] exhorto vecinas y vecinos, a que participemos en un logro histórico y que a diferencia de lo que muchos opinan, sí puede traernos beneficios directos en rubros tales como educación, salud, empleo, vivienda, movilidad, seguridad publica, así como para garantizar el desarrollo cultural, económico y social de los que vivimos en nuestra ciudad. Claro, todo lo anterior sí y sólo sí, levantamos nuestra voz para incidir realmente.

No dejemos que la gran minoría, decida el futuro de la mayoría.

#NoSinNosotras

*Ex Diputada Local. Doctorante en Filosofía del Derecho.

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