Ciudad de México, octubre 29, 2020 11:07
Octubre 2020

¡Recórcholis! / La Cuarentena Monólogo

Ya hice de todo. Acompaño a mi papá a la tienda. Estoy haciendo un mural en la pared de mi cuarto. Tengo clases en línea. Juego con mi perrita Frida. Hablo con amigos. Escucho música. Veo películas. Hago ejercicio y más.

CAMILA RUEDA LOYA / 10 AÑOS

¡Hola! Soy Camila. Tengo 10 años. Esta cuarentena es aburrida, muy aburrida. No puedo hablar con mis amigos. Bueno, sí, pero no como antes. Si los veo casi no me puedo acercar. Bueno, sí, pero con una cosa en la boca que te pica y te molesta.

Es un poco molesto, sólo que luego veo qué les está pasando a todas las personas que se enferman y la cantidad de muertos y digo, “bueno, es mejor ponerte una cosa que te pique y te moleste”.

Ahora que lo pienso, creo que prefiero las clases normales a las clases en línea. La única ventaja es que puedo comer sin que me vean en el lunch. Nos separan en grupo para que sea como el lunch normal.

Dividen varias salas de Zoom para que podamos hablar, sin maestros. Normalmente nadie termina hablando, sólo apagan sus cámaras para jugar juegos, hablar por mensaje con quien quiera que les toque. Pero aunque les toque con quien quieren hablan por mensaje, lo respeto; lo he hecho.

Entiendo que no puedes contar el chisme bien claro, decir todo el chisme frente a otras tres personas no está padre, aunque te escribas con otra persona no es padre.

Prefería cuando podías echar el chisme bien. De hecho, ningún chisme de qué hablar, esa es otra desventaja.

Otra desventaja es que me acabé todas las series de Netflix, pero vi las de Harry Potter, mi película favorita. Por cierto, vi la uno, la dos, la tres, la cuatro, la cinco y ya me gustaron mucho. Mi personaje favorito es Hermione. Me encanta.

Bueno, el tema es que ya me acabé todas las series y películas que te puedas imaginar ¡Ya no tengo que hacer!

Ya hice de todo. Acompaño a mi papá a la tienda. Estoy haciendo un mural en la pared de mi cuarto. Tengo clases en línea. Juego con mi perrita Frida. Hablo con amigos. Escucho música. Veo películas. Hago ejercicio y más.

Cuando voy a la tienda con mi papá se me antojan unas papas, pero veo que dice “exceso de calorías”, “exceso de sodio” y “exceso de azúcares”, y pienso qué pensarán los que hacen esos productos que también te dan complicaciones para curarte del Covid-19.

¿No se sentirán tristes o culpables? Yo me sentiría mal pero creo que no se sienten así. Digo, si sintieran algo ya hubieran hecho algo, y aparte cada vez le ponen mas cosas tóxicas.

A mí me toca comer algo como papas, chocolate u otras cosas los fines de semana. Entonces acompaño a mi papá a la tienda y está el típico letrero de “uso obligatorio de cubrebocas”, “ponte gel antibacterial”, “un metro y medio de sana distancia”, y la frase “salva vidas”.

Entro a la tienda y está el tapete para los zapatos con cloro. Piso el tapete y agarro lo que quiero, y es distinto por dos razones: 1. Todos tienen cubrebocas y plástico transparente para que no hagas contacto. 2. Cada vez que entras la mayoría de las cosas tiene la etiqueta “exceso de azúcar” y más.

Muchas cosas han cambiado en la pandemia, pero tengo la confianza que todo va a estar bien.

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