Ciudad de México, agosto 2, 2021 23:08
Reporte especial

Grupo Técnico no recomendó inocular primero a maestros; gobierno pudo evitar muertes con otro esquema de vacunación

FRANCISCO ORTIZ PARDO

Por ignorar las recomendaciones del Grupo Técnico Asesor de Vacunación COVID-19, (GTAV), el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador habría desperdiciado la oportunidad de evitar entre 15 y 20% de muertes por Covid-19 durante las primeras semanas de vacunación.

Ello significaba evitar hasta 1400 muertes adicionales por semana.

Pero la autoridad federal desatendió las opiniones del Grupo Técnico Asesor de Vacunación COVID-19, (GTAV) al priorizar la “ruralidad” y las regiones retiradas, con baja mortalidad, en vez de priorizar los lugares donde se han concentrado las muertes, que en esencia son las grandes urbes del país, particularmente Ciudad de México y su zona metropolitana.

“La estrategia ‘Edad’ podría tener beneficios adicionales al tener criterios de inclusión más fáciles de operar y permitir una velocidad de cobertura más alta, lo cual se traduciría en un mayor número de muertes evitadas”. pone el documento Actualización del análisis de priorización de las vacunas para COVID-19 en México y recomendaciones generadas, publicado el 4 de marzo pasado en el sitio del Instituto Nacional de Salud Pública, que hasta ahora no había sido replicado en los medios informativos.

El GTAV es oficialmente la entidad convocada por el gobierno mexicano para estudiar las formas de vacunación que más rápidamente servirían para evitar muertes por coronavirus.

Pero resulta que entre seis estrategias consideradas y analizadas por dicho grupo de expertos, nunca estuvo la de priorizar la vacunación a maestros, lo que ha impuesto la Secretaría de Salud por su cuenta y sin atinar a explicar y sustentar el criterio, bajo evidencias, aun cuando se contrapone con la recomendación esencial de vacunar por edades.   

Curiosamente, ni el mismo gobierno lo había considerado en su plan de vacunación, según quedó asentado en un “documento rector” del 11 de enero del 2021, bajo supuestamente los argumentos del GTAV:

“Como lo recomienda el GTAV, la edad es el primero de los ejes de priorización con los que se van a reducir el número de personas fallecidas por la COVID-19 en México. Le secundan las comorbilidades personales de quienes vayan a recibir la vacuna, afortunadamente algunas de las principales comorbilidades que han incrementado el riesgo de complicar y morir por COVID-19, tienen un componente personal de control, pues muchas de las personas que viven con diabetes, hipertensión o VIH, tienen sus condiciones controladas, lo que mitigan el riesgo específico”.

Sin embargo, desde el 5 de enero el presidente López Obrador había anunciado en su conferencia matutina lo contrario a lo recomendado por el Grupo Técnico Asesor: La vacunación iniciaría “en las comunidades más apartadas del país”.

El GTAV advirtió desde noviembre sobre la escasa efectividad que tendría para la inmunización de la población mexicana dar atención inmediata a zonas rurales o sitios pequeños o marginales. Y luego lo confirmó:

En su informe publicado en marzo, el grupo de expertos consignó efectivamente que al comparar todas las estrategias, las de “60 y más-Ruralidad” y “60 y más-Mortalidad Municipal” son las que generarían menos beneficios, medidos en términos de mortalidad potencialmente evitada: las diferencias son evidentes a partir de porcentajes muy iniciales (10%) de cobertura y persisten hasta lograr la cobertura total de inmunización.

En cambio, sostiene, la estrategia denominada “Edad-Mortalidad Municipal” es la estrategia que  podría tener “un mayor impacto en el menor tiempo sobre  la mortalidad  evitada”.

Esta estrategia, que se enfoca inicialmente en los municipios con más alta mortalidad, tiene importantes ventajas adicionales, pues el GTAV explica que solo 50 municipios del país concentraban hasta diciembre el 52% de los casos de de la mortalidad total acumulada por COVID-19.

El grupo de expertos no deja lugar a dudas y alerta que una estrategia equivocada en la vacunación podría tener un impacto inmediato en 15 o 20% de más muertes..:

“En particular –explica– la estrategia “Edad-Mortalidad Municipal” tendría mayores beneficios quela estrategia “60 y más-Ruralidad”. Nuestro análisis predice un impacto de entre 15% y 20% de diferencia en mortalidad potencialmente evitada. Esto se traduciría en aproximadamente 1,050 a 1,400 muertes adicionales por cada semana que se retrase el inicio de la vacunación en las localidades con más alta mortalidad acumulada, por iniciar en comunidades remotas (suponiendo 1,000 personas fallecidas cada día, nivel que se alcanzó en México desde el 15 de enero de 2021).

Pero ese precepto fundamental fue ignorado hasta para el caso de la capital mexicana, pues la vacunación comenzó por las alcaldías más pequeñas en población y también en casos acumulados de muertes por Covid-19.

Así se postergó lo que era urgente, la vacunación por ejemplo en las alcaldías más pobladas y hacinadas de Ciudad de México, Gustavo A. Madero e Iztapalapa, atendidas apenas en abril.  

Y ahora, la decisión de vacunar a maestros en entidades que se encuentran en semáforo amarillo –que incluye el privilegio de aplicar por primera vez el biológico de la empresa china Canisno— se contradice otra vez con los anuncios hechos por el propio López Obrador en el sentido de que a finales de abril iniciaría la vacunación de las personas con edades que fluctúan entre los 50 y 59 años.  

Con el rezago en la vacunación de unos 6 millones de adultos mayores en el país, y cuando las vacunas siguen llegando a cuentagotas, se anuncio la vacunación de profesores, de la edad que sea, en Chiapas, Coahuila, Nayarit, Veracruz y Tamaulipas, lo que ni siquiera es mencionado por el grupo de expertos bajo cuyas recomendaciones supuestamente debe estar basada la decisión de la autoridad sanitaria mexicana.

comentarios

Artículos relacionados