Ciudad de México, noviembre 28, 2021 03:24
Opinión Rodrigo Cordera Thacker

Sin intelecto no hay transformación

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La comparación con la URRS ya se ha hecho. Y con toda proporción guardada, sí hay similitudes. Por lo menos en torno al desprecio del conocimiento y en torno a la fe que se le imprime al líder y a la causa. Fanatismo, aunque les moleste.

POR RODRIGO CORDERA THACKER

Todo cambio drástico de régimen genera turbulencias sociales con consecuencias difíciles de medir en su momento presente. Las revoluciones no son entendidas como tales hasta que se puede ver un poco de reojo. Y para entender sobre estos terremotos sociales, se necesita de gente pensante y brillante para nutrir de contenido el cambio en cuestión.

La revolución rusa y su eterno gulag contra la academia y el sector intelectual es un ejemplo de lo que no hay que hacer. Stalin, el gran sanguinario ganador de la revolución llegó a asesinar a tantos generales que pertenecían al ejército blanco que cuando llegó la segunda guerra a la URRS su ejército no contaba con cuadros experimentados y con estrategia.

Pero su paranoia y gusto por el terror no se quedó ahí. Kapuscinski nos relata con horror en su libro “El imperio” los destierros de gran parte de los académicos en la URRS que no eran afines al régimen y que fueron desterrados. Nos relata de la hambruna en Ucrania y cómo se negaba de manera sistemática en la prensa soviética, ya que la libertad de prensa era (es para algunos) un invento pequeño burgués. El destierro de académicos e intelectuales del régimen del tirano de Stalin, provocó un vació en torno al conocimiento y el estudio generalizado, manteniendo a una población dócil y sin cuestionamiento.

Toda esta introducción va porque me preocupa sobremanera que la autollamada 4t carece de intelecto e intelectuales importantes. Me preocupan sus ataques a prácticamente todos los centros de conocimiento del país, excepto a lo “diseñado” por AMLO. La comparación con la URRS ya se ha hecho. Y con toda proporción guardada, sí hay similitudes. Por lo menos en torno al desprecio del conocimiento y en torno a la fe que se le imprime al líder y a la causa. Fanatismo, aunque les moleste.

Ayer varios intelectuales del régimen obradorista escribieron un desplegado que preocupa todo. Preocupa su redacción que denota prisa y urgencia. Preocupa la épica que se le quiere imprimir, comparando este momento de la historia con la intervención francesa, a la CFE con la expropiación petrolera y al presidente con Hércules o algún otro héroe digno de epopeyas griegas.

Este desplegado esta firmado por los pensadores de la cuarta transformación. Y al parecer son las personas más cercanas (intelectualmente) al presidente. Y esto sí preocupa, ya en términos de seguridad nacional. Que Pedro Miguel y el Fisgón sean asesores en materia energética y relaciones exteriores debería preocuparnos a todos. No solo por lo elemental de su pensamiento maniqueo, todo lo ven blanco y negro. Sino porque nuestra república le guste o no a Morena, es una república plural y diversa en pensamiento e ideas.

El desplegado es un cúmulo de falacias dignas para el estudio sociológico en el futuro. Hablan de la 4t como una victoria constante en donde se ha luchado contra la pobreza, lo que es falso, A todas luces ha creado más pobreza y siguen sin querer verlo. Pero esa es la cuestión, querida lectora y lector. Se han creado una realidad paralela en donde no hay datos ni números ni ciencia. Solo hay sentimientos, movilización de su base y las ideas retrógradas del emperador.

No se puede transformar la realidad en un país con cinco pseudo intelectuales que lo único que hacen es asistir y darle la razón a su amado líder. Esto no es una transformación social, es una secta en el poder. Aguas.

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