Entre lujo, segregación y deterioro urbano, París deja ver las grietas del mito cultural y moral que durante décadas vendió al mundo. POR FRANCISCO ORTIZ PARDO París no apareció así en los Juegos Olímpicos. Las transmisiones mostraban una ciudad impecable: puentes iluminados, atletas navegando sobre el Sena y monumentos convertidos en escenografía de una civilización […]

















