Ciudad de México, marzo 1, 2026 08:30
Revista Digital Marzo 2026 Sin categoría

Lo que el viento no se llevó

La alegría y la celebración de todo tipo de festejos religiosos, cumpleaños, quinceañeras, graduaciones y hasta divorcios forman parte de nuestra herencia fiestera.

ADRIÁN CASASOLA

La alegría y la celebración de todo tipo de festejos religiosos, cumpleaños, quinceañeras, graduaciones y hasta divorcios forman parte de nuestra herencia fiestera.

En nuestro México de hoy, es difícil mirar atrás y darse cuenta todo lo que ha desaparecido…a menos que contemos con la evidencia física y fidedigna de aquellos tiempos para poder comparar por todo y para todo lo que aun conservamos.

Charro y chinas poblanas en Tepotzotlán. Autor: Hugo Brehme, circa 1920

Las tradiciones que aun permanecen en este país cambiante afortunadamente son muchas en comparación con la cantidad de años que han pasado y cómo, casi imperceptiblemente, se han ido silenciando o simplemente desaparecen sin dejar rastro con un suspiro de algunos y la indiferencia de otros.

Pintando artesanía de Michoacán. Autor: Hugo Brehme, circa 1910

La tradición charra se niega a morir. A pesar de haberse acortado la presencia en las calles de la Ciudad de México, de haber perdido el típico recorrido de los charros y chinas poblanas por el bosque de Chapultepec por órdenes del rector Uruchurtu, con uñas y dientes los descendientes de familias quienes aun conservan sus trajes, heredan la enseñanza de la montura y el cuidado del caballo, que arriesgan su vida con arrojadas suertes…ellos se merecen un gran reconocimiento.

¿Y qué decir de la artesanía mexicana? La cerámica que nos enorgullece por su colorido y variedad, dependiendo de la región de la república que se trate. Herencia que mezcla las costumbres y tradiciones prehispánicas con el mestizaje cultural español. Podemos presumirle a un turista de cualquier país cómo las expertas manos que transmiten a través de su práctica y destreza todo aquello que somos y que nos hace únicos.

Pintando artesanía de Michoacán. Autor: Hugo Brehme, circa 1910

La casi infinita variedad de platillos que ofrece nuestra gastronomía y repostería mexicana y que además tenemos la fortuna de encontrarla en cada esquina y cada rincón, desde el pueblo más pequeño hasta las grandes ciudades, donde parece que nunca descansa el consumo de tacos, antojitos fríos y calientes, siempre a precios módicos y acompañados del orgullo de todos aquellos que cocinan y crean magia en cada bocado. Las estrellas Michelin son prueba de ello…

Las fiestas populares y familiares también son un patrimonio transmitido de generación en generación. La música, la alegría y la celebración de todo tipo de festejos religiosos, cumpleaños, quinceañeras, graduaciones y hasta divorcios forman parte de nuestra herencia fiestera y de convivencia con propios y muchas veces extraños.

Baile en el Desierto de Los Leones. Autor: Hugo Brehme, c. 1910

Si miramos las fotografías que acompañan este texto podemos reflejarnos en ellos y podemos sentirnos afortunados.

Curiosamente, muchas veces tenemos que escucharlo de alguien que visita la ciudad de México o una de nuestras bellas playas caribeñas o del Pacífico. Escuchar cómo se expresan de sus experiencias debe de hacernos valorar todo aquello que damos por sentado. Porque nadie sabe lo que tiene… hasta que lo ve perdido.

Visítanos de lunes a domingo en Galería Casasola en Benito Juárez 2D, San Ángel o en Instagram en @Casasola.foto  ¡Hasta la próxima!

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