Ciudad de México, diciembre 3, 2020 23:53
Libre en el Sur

Concurrida celebración de la fiesta de Santa Cruz Atoyac, a la que asiste el delegado Mario Palacios

Con todo su legado tradicional y con amplia concurrencia de feligreses, este martes tuvo lugar la fiesta patronal del pueblo de Santa Cruz Atoyac, de la delegación Benito Juárez, cuya antiguedad se calcula en más de dos centurias y que se verifica cada año en el templo del mismo nombre ubicado en las inmediaciones de la avenida Cuauhtémoc.
En esta ocasión, participó en las celebraciones el jefe delegacional juarense Mario Alberto Palacios, interesado, dijo, en mantener vivas las tradiciones comunitarias y fortalecer los lazos de cohesión social entre sus pobladores, sobre todo en tratándose de uno de los más genuinos barrios originales de nuestra demarcación, en cuyo perímetro por cierto se ubica la sede delegacional.
En el templo donde se lleva a cabo la festividad de la Santa Cruz se guarda una preciada reliquia religiosa: un par de minúsculas astillas pertenecientes a la cruz de martirio de Jesucristo Redentor; un par de olivos provenientes del Huerto de Getsemaní; una cruz de atrio única; como único estilo arquitectónico de su iglesia, identificado como plateresco, cuyas expresiones son muy raras, según explicó el arquitecto Arturo Juárez, Mayordomo de la fiesta en turno.
De acuerdo con Cronista de la Delegación, María de Jesús del Real, la fiesta patronal funge no sólo es valiosa por su contenido religioso, que resulta muy importante para la comunidad. La fiesta patronal resulta importante –subrayó- por que les da a lo vecinos de Santa Cruz sentido de identidad, pertenencia, tradición y cultura propia.
La fiesta patronal de Santa Cruz Atoyac se celebra dos veces por año. La fiesta pequeña, por así describirlo, el primer día del mes de diciembre, mientras que la fiesta grande, se celebra del 1 a 4 de Mayo, alcanzado su clímax el día tres con la celebración del Día de la Santa Cruz, mismo que celebran, con euforia, todos los albañiles y trabajadores de la construcción.
La DBJ informó que el jefe Delegacional disfrutó las comparsas, la música de banda y los mariachis; lo mismo que de las portadas de flores, alegremente colocadas a la entrada del templo, para finalmente culminar, con la algarabía que genera la tradicional quema del Castillo (fuegos pirotécnicos). Se estima que, para la preparación, organización y realización de los festejos participan por lo menos dos mil vecinos, especialmente los miembros de las familias que asumen la Mayordomía, entre ellas: La familia Sánchez, Moran, Azucena, Peredo, Ávila, Alcántara, Juárez, Samano, Romero y Rivas. Esta última, tradicionalmente responsable del arreglo de las enorme cruz del atrio.

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