Ciudad de México, octubre 24, 2020 08:59
Libre en el Sur

Continúa delegado panista Jorge Romero hostil con periodistas… y huidizo de vecinos críticos

Tras los escándalos en que se ha visto envuelto su gobierno por las detenciones de funcionarios públicos en Brasil, acusados de agresiones físicas, y las expresiones misóginas y racistas de otros colaboradores suyos, el jefe delegacional panista Jorge Romero Herrera mantiene su comportamiento hostil hacia periodistas, y a la vez huye de vecinos críticos que le resultan incómodos.

Lo anterior quedó de manifiesto durante la asamblea del Consejo Ciudadano Delegacional en la que Romero debió dar su informe trimestral de ley. A pesar de que delante de todos los asistentes al Salón Azteca del World Trade Center se comprometió a atender al final del acto protocolario a líderes vecinales que no son coordinadores de Comités Ciudadanos, hacia la media noche, ya de este martes 22, puso de pretexto que iría al baño… y no volvió.

Patricia Alfaro y Christian Gallegos, de las colonias Postal y Piedad Narvarte, respectivamente, expresaron su molestia a la presidenta del Consejo Ciudadano Delegacional, Cristina Luscher, que ante el evidente desaire del delegado intentó justificarlo con que “se tuvo que ir”. Christian Lujano, director general de Participación Ciudadana de la DBJ, ni siquiera atinó a dar explicaciones, y simplemente ofreció un diálogo con el jefe delegacional en días posteriores, que por supuesto no fue aceptado por los líderes.

Lo que trascendió es que el delegado nuevamente huyo “por la puerta de atrás” –conforme definió Patricia Alfaro– porque alguien lo alertó sobre los cuestionamientos a los que debería responder por su permisividad en la demolición de la Octava Delegación de Policía, en la colonia Narvarte, un edificio al que su gobierno consintió demoler a pesar de que estaba catalogado por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

Antes, durante un informe de obviedades, en que presumió hasta la cantidad de volantes de propaganda repartidos, reconoció con su habitual estilo confesional –llamaba a los vecinos “hermanos y hermanas”— y la voz engolada, que su gobierno ha perdido más de 60 juicios ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo contra obras irregulares, curiosamente sin que ello implique ineficacia alguna de su equipo jurídico. Más aún, advirtió que denunciaría al Tribunal de manera pública, pero en un “momento que considere oportuno”.

Sin emitir la elemental explicación a los vecinos sobre el comportamiento de sus funcionarios públicos que han desatado escándalos, reiteró su apoyo a lo que llama Programa de Reordenamiento del Ambulantaje para colocar los puestos grises en lugar de los “de otros colores”, y así tengan “al menos tengan algo de formalidad pagando la luz”.

El delegado se dedicó a “instruir” a sus directores generales, ahí presentes, a atender servicios cotidianos, de elemental obligación, ya unas luminarias, ya unas banquetas, ya el retiro de unos vendedores ambulantes. Con la perorata aburrida fueron vaciando el amplio salón los coordinadores vecinales, de por sí apenas presentes poco más de la mitad de ellos. “No tiene ningún caso”, confiaron algunos de ellos a Libre en el Sur. “La efectividad vecinal está en otra parte”.

A José Luis Matabuena, coordinador de Portales 3, Romero le reclamó de plano que hubiera acudido con otra veintena de coordinadores al Centro de Soluciones portando mantas para exigir la postergada respuesta frente a las obras ilegales en la demarcación pues, estimó el jefe delegacional, eso no es tener una actitud de diálogo. Se refería Romero a cuando salió huyendo, por la puerta de atrás de ese flamante Centro de Soluciones, y en vez de atender a los vecinos éstos fueron recibidos por la policía, lo que quedó consignado en medios informativos.

Romero no reconoció la más mínima crítica. En cambio por ejemplo censuró que Luis Munguía, coordinador de San Pedro de los Pinos y miembro de la mesa directiva del Consejo Delegacional, le señalara que da manifestaciones de construcción a obras de construcción que no cuentan con el seguro contra daños al que obliga la ley. Y tuvo lapsus, como cuando de plano dijo: “Miren vecinos, ya les voy a ser completamente franco…”

Al jefe delegacional no le gusta la labor de la prensa crítica, como ha quedado consignado en diferentes despachos informativos e incluso en denuncias en su contra ante la Comisión de Derechos Humanos del DF. Y esta vez no fue la excepción, pues al ver que Francisco Ortiz Pardo, el editor de Libre en el Sur, realizaba registros fotográficos como parte de su trabajo periodístico, soltó: “Hay quienes todo lo ven mal. Y además me toman fotos”. (En la imagen, el delegado Romereo, Christian Lujano, director general de Participación Ciudadana, y Luis Munguía, coordinador del Comité Ciudadano de San Pedro de los Pinos).

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