Ciudad de México, abril 19, 2024 03:09
Opinión Víctor Manuel Juárez Cruz

ROLANDO ANDO / Matamoros, escenario de terror

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Legisladores del Partido Republicano aprovecharon la vieja demanda de considerar a los Cárteles Mexicanos de la Droga como grupos terroristas y así intervenir –por medio de la fuerza— a nuestro país.

POR VÍCTOR MANUEL JUÁREZ

Los recientes hechos en Matamoros, Tamaulipas, donde cuatro ciudadanos estadunidenses fueron secuestrados por sicarios del crimen organizado no está del todo resuelto y prevalecen los cabos sueltos, pese al hallazgo de estos, la captura de un joven criminal y la entrega –por el propio cártel—de cinco de sus elementos. Todo suena raro y huele mal.

Para empezar los hechos ocurrieron desde el viernes pasado y no fue hasta que los medios estadunidenses empezaron a presionar por la desaparición de cuatro de sus ciudadanos, que supuestamente viajaron desde Carolina del Norte hasta Matamoros para la realización de una cirugía plástica.

La narrativa indica que, una vez en suelo mexicano, fueron víctimas de un fuego cruzado, durante un enfrentamiento entre las bandas rivales que se disputan el territorio y la ruta de las drogas. Posteriormente fueron perseguidos, alcanzados, baleados y secuestrados, como mostraron los videos difundidos hasta el lunes.

Los legisladores del Partido Republicano de los Estados Unidos aprovecharon la vieja demanda de considerar a los Cárteles Mexicanos de la Droga como grupos terroristas y así intervenir –por medio de la fuerza—a nuestro país. Consideración que puso felices a muchos de la extrema derecha mexicana.

El Estado mexicano no tiene recursos para frenar al monstruo de mil cabezas que son en su conjunto los cárteles de las drogas, opina el doctor Borja Tamayo.

Para fortuna de México y su actual gobierno, el presidente estadunidense Joe Biden mandó decir, desde la casa Blanca, que no hay tal propósito, pero sin que ello signifique que las relaciones bilaterales se han tensado de nueva cuenta y las consecuencias son impredecibles.

Así que recojo la opinión de un académico del CIDE y quien sigue de cerca dichas relaciones, sin duda las más amplias y complejas que tiene nuestro país en el mundo.

Dice Arturo Borja Tamayo, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Duke:

“En el 2010 murieron cinco mil personas en los Estados Unidos por los excesos en el consumo de fentanilo. En el 2022, los muertos por la misma causa fueron más de 100 mil. Dos cárteles mexicanos son los introductores de esta peligrosa droga al país del norte: el de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación.

“Esta situación ha causa situación ha provocado una fuerte reacción en la opinión pública y el Congreso de aquel país. Desafortunadamente para México la extrema derecha trumpista en el Congreso lo ha tomado como una de sus banderas. En enero del presente año Dan Crenshaw introdujo en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara una iniciativa de ley sobre el problema del fentanilo. En ella propone declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas en el extranjero”.

Los hechos de Matamoros –de los que resultaron dos estadunidenses muertos, uno herido y otra terriblemente asustada—son la excusa perfecta para que los republicanos presionen en dicho sentido, considera el estudioso, quien observa que ante dicha situación ya hay voces en México que se levantan por defender la soberanía y rechazar las políticas intervencionistas de los Estados Unidos.

Y va al punto y considera que el Estado mexicano no tiene recursos para frenar al monstruo de mil cabezas que son en su conjunto los cárteles de las drogas, por lo que sugiere ante la actual coyuntura, implementar una solución al estilo Colombia, que implica negociar un nuevo y amplio tratado bilateral de cooperación en materia de seguridad con el vecino del norte.

Ello implicaría un amplio marco de cooperación conjunta de ambas fuerzas armadas, con la utilización de la tecnología de punta estadunidense e interceptar sus comunicaciones –como ocurrió en Colombia–. Dicho marco mantuvo incólume la soberanía nacional de la nación Latinoamericano y permitió la captura de su pero delincuente: Pablo Escobar.

Borja Tamayo propone: Aprovechar la actual y difícil coyuntura que viven México y estados Unidos en materia de seguridad, adelantándose a las iniciativas de los radicales de derecha de los estados Unidos, tomar la delantera y proponer un nuevo acuerdo de cooperación con los vecinos del norte, para combatir la inseguridad que generan los grupos criminales.

La propuesta apunta a la negociación y la realización de nuevos acuerdos y marcos de acción para frenar un delito de alcances internacionales. Colombia, que estuvo doblegada por sus narcotraficantes, camina hoy por mejores senderos que nosotros, presos y aterrados por las narco bandas.

Y como bien dice el doctor Borja Tamayo: “evitemos caer en el abismo”.

Las presiones subieran de tono entre los republicanos, en un año de elecciones, donde uno de los mejores discursos es pegarle a México por la droga que envía para el consumo de sus adictos. Los Estados Unidos también deberían asumir que son el principal mercado de drogas en todo el hemisferio y cooperar ampliamente con México para evitarse más muertes en sus calles.

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