Ciudad de México, octubre 21, 2020 08:08
Libre en el Sur

Mes de la prevención de la violencia escolar *

El acoso en el ámbito escolar, también conocido como bullying, se trata de un problema social que se presenta entre niñas, niños y adolescentes entre de 6 a 18 años, y cuyas experiencias y consecuencias pueden ser muy graves para las víctimas.

El bullying o acoso escolar, es cualquier forma de maltrato sexual (asedio, inducción o abuso), social (excluir, robar o esconder objetos), verbal (insultos en público con el fin de humillar o menospreciar), psicológico (persecución, intimidación o manipulación) o físico (que va desde los golpes y en casos extremos la privación de la vida) producida de forma reiterada entre iguales.

Para que puedan existir este tipo de prácticas, se necesitan diversos agentes. Un primer agente es la víctima indefensa que recibe el acoso, un segundo agente es la o las personas que infringen el acoso sintiéndose superiores y un tercer agente son los espectadores que inmediatamente se convierten en cómplices, tanto presenciales como los que se enteran y hacen caso omiso al hecho, incluyendo a los compañeros de escuela, padres, maestros y directivos. El cuarto agente y el que lo provoca en primera instancia, se trata de la violencia estructural que existe en nuestro país y que se enquista en el seno familiar y/o social, mismo que el menor replica, formando así un círculo vicioso de violencia.

Distintas instituciones como el IMSS, la SEP, el CONAPRED, entre otras, dan recomendaciones de cómo debemos actuar y cómo podemos prevenir, evitar o atender el acoso escolar, inclusive, han instaurado distintos medios para la denuncia de estos hechos, por lo que es de suma importancia, ubicarse o ubicar a alguien dentro de los agentes antes mencionados.

Cifras de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), estiman que en México 18 millones 782 mil alumnos son víctimas de bullying y lo más preocupante, somos considerados como el primer lugar internacional en este fenómeno. Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos, las cifras de menores afectados subieron un 10% en un par de años.

Pero, ¿Qué estamos haciendo la sociedad mexicana para evitarlo? ¿Cuántas veces hemos visto en los noticieros casos de bullying? Se han preguntado alguna vez ¿que atrae más, la violencia o un verdadero caso de éxito? Algunas preguntas hacia los lectores, para reflexionar un poco.

Es menester por tanto, que vigilemos el comportamiento de nuestros niñas, niños y adolescentes para detectar cambios de conducta repentinos, falta de apetito, lesiones constantes, temor de acudir a la escuela y muchos otros, porque podrían encontrarse en riesgo. Mantengamos los ojos abiertos.

* Dinorah Pizano es presidenta de Pilumnus A.C. Protegemos a la Infancia y embajadora de Cultura de Paz y Ética Global del Distrito Federal, por la UNESCO para promover los Derechos Humanos y el fomento a los valores.

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