Ciudad de México, diciembre 3, 2020 05:24
Libre en el Sur

Reanudan destrucción de la casona de la Fonda Santa Anita, en Insurgentes San Borja; alegan permiso de la DBJ

La casona que ocupó la Antigua Fonda Santa Anita, en Insurgentes San Borja, y cuya demolición fue detenida por la Delegación Benito Juárez hace más de un año por tratarse de un inmueble catalogado por el INBA, es otra vez, en pleno proceso electoral, objeto de destrucción por una cuadrilla de trabajadores que alegan tener permiso de la propia DBJ para “restaurarla”.

En la tapia de dos metros y medio que rodea a la construcción, y que impide a la vista hacia el interior, no se exhibe ningún permiso de autoridad alguna. Desde la calle, la tarde de este martes eran perceptibles los marrazos propinados por varios trabajadores en el interior. Los ruidos cesaron al percatarse de la presencia de Libre en el Sur, cuando un encargado atendió a los reporteros sin permitirles la entrada y leas aseguró que cuentan con el permiso de la Delegación para efectuar una “restauración”, aunque no exhibió documento alguno. Aseguró que los golpes que se escuchaban minutos antes eran debidos a que se estaba removiendo el piso de la casona, pero que no se afectará la construcción… que ya luce daños evidentes en su fachada.

La casona ubicada en Insurgentes Sur 1038 es una construcción neocolonial californiana que ahí está desde 1940. Hace 14 meses, en plena Semana Santa de 2011 y de manera prácticamente clandestina, se inició la demolición de la que fue sede durante décadas del famoso restaurante de comida mexicana. El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) confirmó luego a Libre en el Sur que el inmueble — está incluido en su relación de Inmuebles con Valor Artístico desde noviembre del 2004, y que nadie ha pedido su retiro del mismo catálogo. Por eso solicitó a la Delegación Benito Juárez la suspensión de la obra de demolición de la casa, que se dio finalmente el 24 de abril de 2011, cuando la afectación ya era mayor, como se puede constatar en fotografías.

En el oficio 1118-C/0461, obtenido a través del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, se describe buena parte de lo que el mazo ha destruido en la casona de la bella casona de la colonia Insurgentes San Borja: “Destinado desde su origen al uso de servicios, restaurante, resuelto en tres niveles, de sencilla composición volumétrica, destaca el eje central de su fachada, jerarquizando el acceso principal, rematada por un cuerpo saliente, a manera de torre con cubierta a cuatro aguas, con acabado de teja, mostrando en dos de sus caras un juego de tres ventanas trazadas en arco, unidas por un mismo repisó, muros en general con acabado simple.

“La mayor parte de sus vanos mantienen diseño, forma y proporción originales, enmarcados con apariencia de cantera, con detalle ornamentales y arquitectura estilo neocolonial californiano, se estima construido en. 1940. Por lo anterior, es de interés del INBA la permanencia de este tipo de obras arquitectónicas, en el ámbito de su competenciPara quienes pretendieran construir en el predio de Insurgentes Sur 1035 una de esas torres que van dibujando la “modernidad” del siglo 21, no importaba que tuviese que ser destruida la casona neocolonial californiana que ahí está desde 1940. Lo que sí previeron fue hacerlo con sigilo, de manera prácticamente clandestina en plena Semana Santa de abril. Por algo sería: El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) ha confirmado a Libre en el Sur que el inmueble –que albergó por décadas al restaurante Antigua Fonda Santa Anita– está incluido en su relación de Inmuebles con Valor Artístico desde noviembre del 2004, y que nadie ha pedido su retiro del mismo catálogo. Por eso solicitó a la Delegación Benito Juárez la suspensión de la obra de demolición de la casa, que se dio cuando la afectación ya era mayor, como se puede constatar en fotografías.

En el oficio 1118-C/0461, obtenido a través del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, se describe buena parte de lo que el mazo ha destruido en la casona de la bella casona de la colonia Insurgentes San Borja: “Destinado desde su origen al uso de servicios, restaurante, resuelto en tres niveles, de sencilla composición volumétrica, destaca el eje central de su fachada, jerarquizando el acceso principal, rematada por un cuerpo saliente, a manera de torre con cubierta a cuatro aguas, con acabado de teja, mostrando en dos de sus caras un juego de tres ventanas trazadas en arco, unidas por un mismo repisón, muros en general con acabado simple.

“La mayor parte de sus vanos mantienen diseño, forma y proporción originales, enmarcados con apariencia de cantera, con detalle ornamentales y arquitectura estilo neocolonial californiano, se estima construido ca. 1940. Por lo anterior, es de interés del INBA la permanencia de este tipo de obras arquitectónicas, en el ámbito de su competencia en la conservación del patrimonio arquitectónico del siglo XX”.

Hoy, con total impunidad, se trabaja nuevamente en su destrucción… a 25 días de las elecciones..

comentarios

Artículos relacionados