Ciudad de México, octubre 21, 2020 08:11
Libre en el Sur

Romería navideña de Portales: una hermosa tradición que cumple ya 58 años

(Mariana Malagón) En la colonia San Simón Ticuman, entre las calles 5 de febrero y Santa Cruz, se localiza el mercado Portales –cerca de la estación que lleva el mismo nombre, de la Línea 2 del Metro-, en cuyas inmediaciones se instala una de las Romerías Navideñas más populares de la delegación Benito Juárez, con cerca de 58 años de tradición.

Cada año, a partir del 20 de noviembre y hasta el 24 de diciembre, sobre las banquetas de ese mercado, alrededor de 200 espacios son ocupados por locatarios y comerciantes que ofrecen todo lo necesario para las celebraciones decembrinas, desde luces de bengala, velitas y letanías para las posadas, hasta todo tipo de artículos decorativos para el árbol de Navidad. Hay tambores, cascabeles y panderos. Gorros de Santa Claus y cuernos de reno. Y no faltan los disfraces de pastor, ángel o diablito para la pastorela.

Al llegar por la calle Santa Cruz, lo primero que se puede encontrar son los árboles de Navidad naturales, , colocados por tamaños, formados uno junto al otro, que anuncian que hemos llegado a la tradicional romería.

Y al comenzar el recorrido por el pasillo ubicado en la esquina de Santa Cruz y 5 de febrero, la mezcla de colores, luces y aromas prueba que ya está cerca Navidad; por lo que cientos de familias acuden a la romería del mercado Portales con el propósito de encontrar y comprar todo lo necesario para adornar su hogar o bien, colocar el árbol de Navidad y decorarlo con esferas, series de luces, escarcha, moños o listones de varios tamaños, texturas y colores, inclusive pequeñas figuritas como paletas, campanas o bastones.

Antes que se pierda la tradición de colocar al pie del árbol de Navidad el nacimiento, los pocos vendedores de éstos siguen presentes en la romería como el señor Alejandro Calzada, que se ha instalado sobre la calle Santa Cruz durante 35 años, actualmente ofrece figuras pequeñas para el Belén tradicional, desde tres pesos hasta la pieza más grande del niño Jesús que alcanza los mil 800 pesos. Aunque señala que en años anteriores la variedad de figuras de yeso era más amplia y todo se vendía, dice que hoy las familias prefieren adquirir únicamente las tres representaciones más importantes: José, María y el niño Jesús, “se ha perdido un poco la tradición porque la gente se va más por el arbolito de Navidad que por la celebración del Nacimiento”.

En ambos lados del corredor, los comerciantes al mismo tono de voz prometen tener los productos de mejor calidad y precio. Como Magali Trujillo Cruz, que ofrece el montoncito de musgo o heno en 10 pesos, pesebres y casitas de madera desde 20 pesos o Noche Buenas pequeñas, medianas y grandes en 20, 60 y 100 pesos, respectivamente. Para la familia Trujillo, la venta en la romería decembrina del mercado Portales “es tradición”, ya que por 58 años se han dedicado al comercio de los complementos para el Nacimiento, recuerda Magali, quien es la tercera generación en atender el puesto.

A unos metros se encuentra el tenderete de María de los Ángeles Gutiérrez, comerciante de heno y musgo desde 1982, desde las 8 de la mañana hasta la media noche de lunes a domingo abre en espera de que las ventas sean buenas, ya que año con año disminuyen notablemente. “Muchos años antes había más gente y se vendía mucho”, dice quejumbrosa. Incluso señala que algunos días no ha logrado vender nada en consecuencia a la perdida de tradiciones y de la situación económica.

Al terminar con la jornada de compras, quizá el hambre ya se siente pero en esta romería también podemos encontrar puestos de comida, como tacos en 12 pesos, postres, elotes y otros antojitos mexicanos, además de los locales ubicados dentro y alrededor del mercado Portales.

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