Ciudad de México, diciembre 2, 2022 00:01
Nancy Castro Opinión

Alicia en el país de los desaparecidos

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores.

Lo que me quede de vida seguiré luchando para que se logre nombrar a aquellos que no tuvieron la oportunidad…”

Alicia

POR NANCY CASTRO

Uno no escoge el país donde nace. Para ser de donde eres y a parte lidiar con una historia que no escogiste, eso es destino. Al final nuestro destino es marcado por las circunstancias político-socioeconomicas El destino de miles de personas que hoy padecen la desaparición forzada en México data desde los años 60 con la Guerra Sucia. Se denomina así al lapso de la historia en el que la represión militar y política es encaminada a disolver los movimientos de oposición política y armada contra el estado mexicano, estableciendo que la única vía para cambiar el país era la vía armada. Es complejo hoy en día intentar cerrar un ciclo cuando se sigue perpetuando la misma historia que a diferencia del pasado, implica notables intereses.

El 22 de Junio es una fecha crucial para abrir las puertas del Campo Militar Número Uno. En el Escenario se presentó un proyecto a mitad del sexenio del actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, para nada baladí, en el cual los decretos confieren una narrativa en pos de la Verdad, Justicia y Esclarecimiento. Las intervenciones de sus presentadores oscilaron entre lo más optimista hasta lo más desafortunado, carente de falta de tacto, procaz, hasta llegar a la increpación de las familias víctimas de desaparición con sus consignas ¡Vivos se los llevaron! ¡Vivos los queremos!

Cuando una guerra termina debe haber un proceso de paz por lo tanto no se debe pretender un encuentro entre víctimas y verdugos sin antes establecer la reconciliación y posteriormente firmar un tratado de paz.

“No hay verdad sin justicia y sin justicia no hay paz” proclama como parte de su discurso ese día, Alicia de los Ríos Merino, representante de las familias víctimas de desaparición de la Guerra Sucia.

Son las 21:00 horas de la noche para mí, desde Madrid; las 13:00 horas de la tarde para Alicia, allá en su natal Chihuahua, una hora menos que en el centro del país. México.

Abre la ventana de la virtualidad, reflexiona a 10 días ocurrido el evento de la Comisión de la Verdad.

P. Es muy importante el evento que ocurrió el 22 de junio, no sólo para ti sino también para las familias que son víctimas de la desaparición en este segmento de la historia llamada Guerra Sucia, porque creo entender que desaparición forzada aún no se usaba el término.

R. No. Estaba recordando que muchos de los afiches que se pegaban los familiares ponía “secuestrados por el gobierno” antes se usaba el término de desaparición, pero no estaba claro el concepto, se usaba el término de secuestrado o desaparecido político y en otras comunidades por su vinculación con organizaciones de otros países de América Latina se usaba “detenido desaparecido”. Nosotros seguimos usando el termino de desaparición forzada hasta que llega a la legislación como un concepto concensuado antes del 2017
P. Me atrevo a decir que desde que tienes uso de razón has estado investigando esta historia y armando este rompecabezas que supone la desaparición de tu madre el 5 de enero de 1978. ¿Cómo fue estar en el campo militar Número uno, este 22 de junio?. ¿Qué sensaciones tuviste, te permitieron caminar por allí? Cuéntame.

R. No. Fue un acto protocolario. A nosotros nos citaron en circular de Morelia número ocho es un edificio que ocupo la dirección general de seguridad hasta que hicieron un traslado al edificio que está en la plaza al monumento a la Revolución, entonces en este edificio no solo está el edificio de obtención de estrategias para la obtención de derechos humanos que es parte de la Subsecretaría de Gobernación, ahí está un sitio de memoria de la DFS fuimos citados allí y trasladados en camionetas hasta el campo militar número uno y el evento era en la plaza de los fusileros, es una rotonda. Coincido contigo pese a todos los eventos desafortunados a mi me sigue pareciendo un momento histórico por abrir esos espacios, me parece que no va a ser fácil el proceso de investigación en el que tienen que abrir los archivos por las propias resistencias del ejército y las de la fiscalía, hay muchas instituciones que tienen que reconocer no el pasado que ese ya venimos diciendo que está resuelto, sino las ineficacias del estado, de todas las administraciones que han pasado, se tiene que reconocer que no se ha atendido el problema como debe de ser. Físicamente me sentí mal, en el sentido de pensar qué sigue. Es muy importante que cada una de nosotras tenga su comunidad de cuidado, de apoyo y soporte, yo la tengo en mis amigas, compañeras y amigos que no tienen familiares desaparecidos pero que están tan preocupados como una misma. Viajo cada mes a la ciudad de México desde Chihuahua y esa comunidad de soporte un día dos días antes me hizo saber que no estoy sola, son personas ocupadas y preocupadas por lo que se está jugando en el momento. Me hospede en la casa de mi amiga Marcela Turati, periodista, ellas me dijeron qué necesitas de contención para este momento. Ya me habían hablado de la Subsecretaria de Derechos Humanos invitándome a dar un discurso como familiar de una desaparecida con testimonios firmes en su estancia en el campo militar número uno, eso fue lo que me dio más pesar tanto corporal como intelectualmente porque decía, sí, tengo que hablar como hija de Alicia pero también tengo que hablar como parte de una comunidad de larga data de por lo menos de 5 décadas y eso me preocupaba mucho, el qué decir que fuera contundente rápido bien elaborado, mi comunidad de apoyo mandó traer a nuestra curandera que vive en Cuernavaca se trasladó hasta la ciudad de México, a hacerme un masaje y todas las oraciones al universo para que nada me hiciera daño y me deje querer, cuando le hable de sus gastos me dijo que estar ahí era su colaboración, por eso te digo que sentirse acompañada es muy importante. Hice el primer borrador, que sintetizara las ideas necesarias para ser dichas de frente no sólo al Secretario de la Defensa y al Presidente evidentemente. Yo no sabía que iba haber familiares de militares, ni mucho menos militares en retiro que participaron de los procesos que forman parte de las investigaciones. Pero sí me imaginaba que iba a haber militares jóvenes, yo quería hablarles a ellos, porque la mayoría del tiempo le hablamos a nuestra comunidad pero no a quienes continúan en esas instituciones. Mis amigas las periodistas revisaron mi escrito orientándome sobre los puntos importantes a incidir, mis abogados también revisaron el escrito. Entonces al evento yo iba con la seguridad de que era un documento concensuado: no está largo, es directo. Llegué al campo con esa serenidad de leer un documento que había sido revisado y aprobado por gente interesada, ocupada en el tema, que sabe del proceso y con el acompañamiento de muchas que no se ven pero que ahí están, cuando llegué pensé que me iba a impactar más y no, para mí algo es claro, nuestros familiares detenidos y desaparecidos en términos de espíritu no están ahí, no pudieron estar aprisionados ahí, eran más grandes para haberse quedado aprisionados. En este tiempo de investigaciones y activismo me he encontrado con militares, he podido platicar con agentes de la dirección general de seguridad, frente a frente. Y siempre he podido identificar esa fuerza que me impulsa a saber la verdad, en ese sentido me he hecho piel de marrano: dura y pragmática. Mi propósito era estar ahí cumplir con el simbolismo del gran cuartel y que ellos escucharan lo que quería decir.

P. La imagen que proyectas al público es clara y lucida. Se puede distinguir del evento dos momentos, del licenciado Encinas a tu discurso hay terreno fértil para saber la verdad, pero a partir de lo que ocurre con el general Luis Crescencio al discurso del presidente Andrés Manuel hay ambigüedad. Han pasado 10 días del evento y seguramente has visto el vídeo varías veces. ¿Qué opinas del discurso del general Luis Cresencio Sandoval?

R. Entiendo la indignación y la comparto. He escuchado muchas veces el discurso del secretario de la Defensa Nacional, es un discurso en el que se contradice, entre la Seguridad Nacional y la actuación de las fuerzas castrenses en eventos que se pensaba que ponían en riesgo la seguridad nacional. Inmediatamente después acepta que son hechos ilegales, ilegítimos que fueron ordenados por un civil. Me parece muy interesante el listado de las investigaciones que va hacer el ejército en colaboración para la Comisión de la Verdad o para la propia Institución, por ejemplo El cuartel Madera en 1965, el 68, 71 por su lógica ellos actuaron por órdenes civiles, en esos casos del 65, 68, 71, está diciendo que actuaron como tropas en contra del grupo popular guerrillero. Pero si nos vamos en términos de peritaje histórico 65, 68 está más que trabajado. Sobre todo el caso de los estudiantes del 71 está bastante avanzado, ha llegado a tribunales junto con el caso del 68 como casos de genocidio. Guerrero que es muy similar al cuartel 65 en Chihuahua, por la relación tan fraternal entre el ejército nacional con los Figueroa, los latifundistas de la sierra de Chihuahua me parece que esos eventos están más que superados, en términos de peritaje histórico. El general Sánchez No habla de la contrainsurgencia porque no le conviene; sabemos que había un plan de operaciones que va desde la Dirección Federal de Seguridad por la brigada blanca donde el ejército está mandando a sus cuadros de policía militar judicial como agentes adscritos a una brigada especial que se está formando a través de la Secretaría de Gobernación que es paramilitar, ahí no se está metiendo porque sabe que ese cuerpo de élite tiene bases documentales donde se está planteando neutralizar es decir exterminar a los opositores políticos, a través de la brigada blanca. Sí tiene claro las violaciones graves aunque por sofisma son hechos ocurridos, el general González intentó moverse entre que sí ocurrieron por mano de civiles y manos de presidentes. Aunque tampoco es que tenga que recaer la responsabilidad en los presidentes y civiles. Ya hubo un juicio al general Quirós Hermosillo y general Chaparro Acosta en el 2002 donde se reconoció violaciones graves a los derechos humanos aunque después evidentemente por juicios coyunturales fueron procesados porque iban por narcortrafico o violaciones graves, aunque sabían que por violaciones graves los dejarían en instalaciones militares de México y por narcotrafico los llevarían extraditados. La obediencia de vida también se cae, por lógica. El discurso de Sandoval González glorificando la memoria de sus soldados, lo cual claro que causa indignación en las comunidades, pero no nos podíamos esperar otra cosa. Este intercambio con el poder ejecutivo de dame y yo te doy no es algo nuevo, tenemos las memorias de los foros que hizo AMLO en el 2018 en el que promovía la reconciliación con su lema Perdón sí Olvido No. Aquí la cuestión es que somos comunidades con mucho camino y nosotros decimos, no puede haber perdón si no hay investigación, no puede haber reconciliación si no hay justicia, en pocas palabras: te estás adelantando, presi, te estás adelantado porque hay pasos que no se han dado, pero en ese dame y te doy nunca dicen que van abrir los archivos. Estos son eventos principalmente impulsados por las comunidades de víctimas o de sobrevivientes de desaparición forzada y en el podium no hay una representación excepto la de Sandoval González esto al final lo que dice el presidente que el mecanismo va a ver tanto por las familias de las comunidades de la contra insurgencia, como sobrevivientes de la insurgencia y los militares. Las comunidades de larga data las representamos Micaela Cabañas Ayala y yo.

P. ¿Crees que haya tiempo para juicios, procesos legales? Como dijo AMLO “me quedan sólo tres años, apúrense”. ¿Por dónde crees que vaya la tirada?

R. En esas resistencias, lo que más me preocupa es que la fiscalía esté desarticulada del proceso. Decía el subsecretario Encinas que son 245 carpetas, y la mayoría se mantienen inmóviles. Para que una carpeta en México se mueva se necesita una coadyuvancia, o sea los sistemas de procuración en México no funcionan y si no funcionan para un delito cometido hace un año, pues no van a funcionar para delitos ocurridos hace 44 años así de triste es el panorama en México y eso nos abarca a muchas comunidades. Está claro que la fiscalía no está en el proceso y para quienes continuemos, haya comisión o no vamos a seguir en la lógica en la que de por sí estamos, en la que de por sí hemos litigado los casos. De manera desarticulada, de manera individual, donde un caso se puede mover pero si ese caso no tiene mucho peso en otro que es similar, por ejemplo podemos mover mucho el caso de mi mamá y lamentablemente ese caso no va a impactar en otros que están ligados como la desaparición de Leticia Galarza Campos que ocurrió dos horas antes que la desaparición de mi mamá y sin embargo no tiene impacto la de mi mamá con la de Lety porque lo llevan dos agentes del Ministerio público que llevan dos líneas de investigación diferente. Ese es un despropósito, nos hacen perder tiempo, recursos, etc, etc. Me parece que la Comisión puede lograr cosas porque las y los comisionado son gente seria profesional políticos que saben del asunto. No estamos a tiempo para juzgarla la actuación de la Comisión.

P. En tu línea de investigación en la cual has recabado bastante información con respecto a la desaparición de tu madre, ¿qué esperas encontrar en esos archivos?

R. Personalmente, que ella haya sido trasladada a la base militar número 7 en Pie de la Cuesta, Acapulco; tenemos que saber qué hacían con la gente que llegaba allí, ya tenemos la narrativa de los vuelos de la muerte pero continúa siendo difuso. Necesitamos saber quiénes fueron las víctimas y quienes están registrados en el archivo militar, creo que podemos encontrar piezas.

P. En un panorama muy optimista en caso de que abran los archivos ¿crees que continúe la investigación una vez que haya acabado el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador?

R. Depende de quién quedara de presidente de la República. Es triste que nuestra suerte sea coyuntural a los acontecimientos electorales, la continuación de una burla terrible y además si te fijas va delineando el destino de la impunidad de nuestro país, si se queda tal sabemos que no hay aperturas, si queda tal podríamos no haber. Seguimos estando a la suerte de los juegos políticos electorales. Acuérdate que con Fox quedó la Fiscalía especial Para movimientos Sociales y Políticos del Pasado y dijimos ya llegó la hora pero nos dimos cuenta en dos años que Fox empeñó la función de la FEMOSSP para sacar adelante un presupuesto y entonces la verdad y la justicia del pasado reciente vale la aprobación de tantos diputados. Así es el juego político que nos vamos pinponeando, tu dame la inscripción de mis soldados caídos en el muro y yo te abro los archivos. No nos debería sorprender tanto en términos de la política real.

P. Justamente hablando de los cambios que hay en cada sexenio, aparecen y desaparecen instancias gubernamentales pero parece que el estado militar, sigue replicando el mismo modelo.

R. Es bien interesante lo que pasa hoy con el ejército en funciones de administración de proyectos con AMLO. Hay que detenerse a leer el momento, ellos son los aliados más fuertes y más evidentes en la presidencia actual y si es por medio de ellos que podemos entrar… No es fácil leer el momento, me parece irresponsable decir frases tajantes en este momento. Es momento de cuestionarse a nivel colectivo ¿Qué somos para este proyecto? ¿Qué significamos para este momento? Por lo pronto el 22 se abrió la puerta del gran cuartel, hasta cuándo, no sabemos. El decreto está hasta el 24 de septiembre. Los casos de desaparición forzada no pueden ser cerrados por la sentencia de la suprema corte de justicia son un delito continuado y no estamos dispuestos a seguir por décadas. No puedo ser la más vieja de la Fiscalía con tatuajes buscando a mi mamá. Por eso me parece que tenemos que aprovechar este momento para hacer hallazgos contundentes.

P. Una frase que pronunciaste sin verdad no hay justicia y sin justicia no hay paz.
Cómo vislumbras el futuro de nuestro país habrá paz en algún momento.

R. Ocultar la verdad y la justicia desde hace más de 4 décadas ha propiciado un clima de impunidad civil, y esto ha causado las guerras consecuentes o los conflictos consecuentes, no las guerras tradicionales como la de Ucrania, los conflictos no han parado, las guerrillas no han parado, las insurgencias no han parado y de estos cuerpos paramilitares las alianzas entre el crimen organizado y el narcotráfico. La violencia sistemática contra las mujeres viene justamente de estas prácticas de eliminación y exterminio, de un grupo determinado evidentemente eso es consecuencia de negar el derecho a la verdad y el derecho a la justicia. Me imagino el presente, deja tú el futuro, como un montón de capas: impunidad, corrupción, violencia, derechos negados, y escarbar entre todo esto, capas en las que evidentemente no entra la pala, y échale todo el escombro de los años, del olvido del despareció. Para mi es muy claro que no es tiempo de juzgar los esfuerzos de la Comisión de Verdad y Justicia ni siquiera de los decretos en sí porque son muchas capas, también es claro que hay juicios incompletos los propios archivos de las familias, estas investigaciones que pasaron a la Secretaría de Gobernación y de ahí se pasaron a presuntos desaparecidos de derechos humanos, está el informe 26-2001, está la comisión de la verdad por el estado de guerrero, es decir ya tenemos ejercicios previos de los cuales jalar a mí me parece que la Fiscalía tiene que reactivarse.

P. ¿Qué opinas de la ausencia de la Fiscalía en el evento?

R. La lectura que puedo dar es que la ausencia obedece a las mismas resistencias, ya lo vimos con el ejército, pero sin embargo el ejército abrió las puertas con los trabajos de la comisión de la verdad, a mí me parece que la fiscalía tiene el argumento de que ellos manejan las denuncias de ayer, hoy. Su trabajo dilatorio de décadas no sirve porque la mayoría de sus investigaciones no tiene coadyuvancias activas.

P. ¿Tu vida en esta búsqueda por la verdad se ha visto en peligro en algún momento?

R. No, nunca. Yo crecí como la yerbita, salvaje. Nunca he visto mi vida trastocada, he visto de cerca el peligro acechante a mis amigas periodistas a mis amigos derechohumanistas y yo no. Nunca he percibido. Te mentiría.
P. ¿Has rescatado cosas personales de tu madre que te pudieran dar visos de sus pensamientos políticos o reflexiones de lo que estaba ocurriendo en su tiempo?
R. Empecé a armar el rompecabezas de Alicia desde niña y cuando me convertí en adulta, no me convencía lo que venía armando, no me convencía una Alicia perfecta, no creo en las historias de bronce, lo ejemplar me parece irreal no existe va más allá y es muy complejo, siendo madre de mis hijos Sebastián y Nicolás estando en la ciudad de México, justamente se había desbaratado la FEMOSSP en ese momento empecé a estudiar el Posgrado en Historia, pude además de reconocer una vocación que sentía desde niña, todo lo que había hecho como abogada, lo pude desplegar naturalmente de la historia y ahí pude entender a Alicia como un sujeto histórico con todas las complejidades, no busco a una mamá, ella me parió siendo una insurgenta, y puso en manos de sus papás a su hija, ella no era una mamá, yo no crecí con la ausencia. Yo todavía lloro la ausencia de mi papá y mi mamá que fueron mis abuelos, fueron los que me criaron, y tengo a la abuela de mis hijos que es mi tía y ella ha hecho el papel de mamá y abuela. Yo busco a una insurgenta a una joven de 25 años que desapareció. En términos de experiencia no puedo decir que busco a mi mamá que me crio que fue la que me enseñó hablar o caminar, no. Yo busco a Alicia la insurgenta que fue detenida de manera ilegal, en términos legales en términos del estado tendría que haber sido detenida puesta a disposición de un juez. Ya sus papás o sus compañeros verían por su defensa, cómo la sostendrían en la cárcel política. Pero por todo un plan contra insurgente y operativo de exterminio la mantuvieron detenida por meses y después la desaparecieron. En ese sentido me queda claro que no estoy buscando a alguien que no desapareció porque sí, busco a una actora política radical que no debió desaparecer, a mí me costaba mucho asimilar eso. Hasta que en términos de la historia, pude comprender quién era Alicia quién era mi papá, quiénes eran sus compañeros Puedo argumentar todas las descalificaciones institucionales y ciudadanas también las razones que inculpan a esta juventud insurgente político radical, si lo entiendes desde el prejuicio de que eran guerrilleros, pues no, todos esos juicios se cruzan la moral y no sirve. Ellos eran insurgentes, porque evidentemente hay otras comunidades que son víctimas de la situación, sobre todo de las insurgencias campesinas, del ejército, yo entiendo que estar en esa posición es más difícil, tenemos el caso en Ciudad Juárez de una esposa que no es militante ni es insurgente y se la llevan y la desaparecen hasta el día de hoy o los amigos de los insurgentes que se los llevan. En este país donde no es nombrada la excepcionalidad como en otros lugares que fueron regidos por dictaduras.

P. A tu padre le sacaron el corazón, es muy significativo porque seguramente su corazón sigue latiendo, sigue vivo sigue ahí.

R. La historia de mi papá es bien interesante porque su figura se ha enraizado en el barrio, es una historia que no está muerta, no es la historia de un muerto. “El Tenebras” fue acogido por su barrio hasta este momento. Es una historia que se sigue contando de boca en boca, cuando me dicen que yo ya no conocí a mi papá les digo, “como no, mi abuela me enseñó su corazón que tiene en un frasco de Nescafé”. Me tocó llevar el corazón de mi papá ahora que mi abuela falleció en 2013. Mis tíos me pidieron que llevara el corazón a la funeraria y cuando lo coloqué en el ataúd, había planeado una operación según yo militar para llevarme el corazón y traerlo hasta Chihuahua pero luego me arrepentí porque mi abuela pedía que descansara con ella y se le cumplió el último deseo. Con los años la tumba de mi abuela se rompió, donde estaba también mi abuelo Camilo y cuando van a ver el recuento de los daños siguen los cuerpos y el corazón de mi papá, entonces decidimos reunirlos en una sola caja a los tres.

Mi familia paterna es como la familia Monster ese día se llevaron los lonches, así le dicen a las tortas en Guadalajara, por ahí alguien se tomó su vinito, ponen el mantel en la tumba vecina y hacen el picinic y cuando mandan a mi sobrino a comprar los refrescos le dice el señor de la puerta del cementerio, “oye se volvió a fugar el Tenebras no le gusta estar encerrado”. Mi papá es una leyenda orgánica del barrio. Siento alivio porque cuando yo muera, ya no voy a estar para nombrarlos pero mis papás ya fueron nombrados, eso me hace sentir ligera, aunque sigo sintiendo la presión por aquellos que no lograron ser nombrados. Lo que me quede de vida seguiré luchando para que se logre nombrar a aquellos que no tuvieron la oportunidad.

P. Es el legado que dejas a tus hijos.

R. Sí y lo quieren. Intento seguir trabajando en esto, porque entre más pasa el tiempo y los testigos mueren, por ejemplo. En estos momentos estamos decididos a poner toda la carne en el asador.

Alicia tiene sonrisa sincera, mirada noble, acento norteño.

–Ha sido un placer platicar contigo, Alicia en el país de las maravillas.

Corrige y me contesta:

–Alicia en el país de los desaparecidos…

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