Ciudad de México, julio 18, 2026 17:09
Alcaldía Benito Juárez Alcaldía Coyoacán Alcaldía Tlalpan destacada

Colapsan obras mundialistas la movilidad en el sur de CDMX

Las obras y reformas viales en Calzada de Tlalpan y la nueva infraestructura ciclista saturan las vialidades en las alcaldías Benito Juárez, Coyoacán y Tlalpan.

El proyecto de modernización para la Copa del Mundo 2026 provoca cierres de carriles y pérdidas comerciales, mientras los tiempos de traslado se duplican.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

La zona sur de la Ciudad de México atraviesa actualmente una saturación vial crítica, provocada por un paquete de obras de infraestructura que el gobierno capitalino ejecuta para cumplir con los compromisos del Campeonato Mundial de Futbol 2026.

Los trabajos, que incluyen la creación de la ciclovía de Tlalpan y la remodelación integral del entorno del Estadio Azteca, han generado nudos viales que afectan de manera directa la movilidad en las alcaldías Benito Juárez, Coyoacán y, de forma más aguda, en Tlalpan, donde se concentra el núcleo de las intervenciones físicas.

Esta situación se complica de manera extraordinaria este domingo 12 de abril, debido al regreso masivo de vacacionistas a la capital. Al concluir el periodo de asueto de Semana Santa y Pascua, el flujo vehicular hacia el sur se ha visto desbordado por el retorno de las familias a sus hogares previo al reinicio de actividades escolares y laborales este lunes.

Las principales vías de acceso desde las autopistas del sur operan a menos del 30 por ciento de su velocidad promedio, convirtiendo el ingreso a la ciudad en una labor que toma varias horas.

El eje principal del conflicto es la Calzada de Tlalpan, vía que funciona como la columna vertebral de la conexión sur-centro. La construcción de la nueva ciclovía ha implicado el confinamiento permanente de carriles de circulación general desde la zona de San Antonio Abad hasta el Viaducto Tlalpan.

Esta obra ha reducido drásticamente la capacidad de flujo en una avenida que ya operaba históricamente al límite de su saturación. Vecinos de colonias como Portales, Albert y Ermita reportan que trayectos que anteriormente tomaban 20 minutos ahora superan la hora de camino.

En la alcaldía Tlalpan, el impacto es especialmente severo en la zona de Huipulco y el cruce estratégico con el Periférico Sur. Los trabajos en el Centro de Transferencia Modal (Cetram) y la rehabilitación de los accesos peatonales y vehiculares al coloso de Santa Úrsula han convertido el área en un embudo logístico difícil de sortear.

Según informes oficiales de la Secretaría de Obras y Servicios, se realizan de forma simultánea tareas de repavimentación, balizamiento y refuerzo estructural en el Circuito Azteca, lo que ha forzado cortes intermitentes a la circulación que afectan severamente el paso de los autobuses y vehículos provenientes de la salida a Cuernavaca.

El sector comercial de las tres demarcaciones involucradas manifiesta una preocupación creciente ante la caída sostenida en las ventas, estimada en un 35 por ciento en establecimientos de proximidad. La dificultad para el estacionamiento y el acceso de proveedores ha golpeado severamente a los establecimientos locales en tramos de la colonia Joya y el Niño Jesús.

Comerciantes establecidos entre General Anaya y la zona de San Pedro Mártir denuncian que la falta de señalización adecuada y la presencia de maquinaria pesada en las banquetas inhiben el paso peatonal, afectando la dinámica económica de barrios tradicionales que dependen del flujo diario de clientes.

En cuanto al transporte masivo, la modernización del Tren Ligero también contribuye al escenario de tensión. Los trabajos de mantenimiento mayor en las vías y la actualización de las estaciones terminales han provocado cierres parciales y el uso de autobuses de apoyo de la red de transporte de pasajeros (RTP), los cuales hoy lucen totalmente saturados por el fin de las vacaciones escolares. Esta situación obliga a miles de personas a buscar alternativas en microbuses de rutas locales que circulan por vías ya colapsadas, lo que agrava el caos en arterias paralelas como la Avenida Insurgentes Sur, División del Norte y el propio Viaducto Tlalpan.

Las autoridades capitalinas han justificado las molestias bajo la premisa de que las obras dejarán un beneficio permanente en la movilidad tras el evento deportivo, mejorando la seguridad del peatón y del ciclista. Sin embargo, diversos colectivos vecinales y especialistas en urbanismo cuestionan la planeación por la ejecución simultánea de tantos proyectos de gran magnitud sin rutas de alivio reales.

La implementación de la ciclovía, por ejemplo, ha sido blanco de críticas por la falta de vigilancia, ya que la invasión constante de motociclistas en el carril confinado aumenta la inseguridad vial y la fricción en el tránsito diario de los residentes.

Se tiene previsto que la mayoría de estos proyectos, incluyendo la calzada flotante y los tramos pendientes de la ciclovía en su conexión con la zona de hospitales, sean entregados oficialmente a finales del mes de abril de 2026. Mientras tanto, el gobierno capitalino ha sugerido el uso de vías alternas como el Eje 1 Oriente y la Avenida de los Insurgentes, aunque estas ya presentan saturación por el desvío masivo de flujo vehicular desde Tlalpan. La promesa de una infraestructura mundialista de primer nivel se enfrenta, por ahora, a la realidad de una inmovilidad cotidiana que hoy vive su punto más crítico con el regreso a la rutina escolar y laboral.

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