Ciudad de México, marzo 14, 2026 02:52
Ciencia y tecnología Ciudad de México

Desfile de planetas hoy en el cielo de CDMX

Seis planetas del sistema solar se alinean este sábado sobre el horizonte poniente de la Ciudad de México.

El fenómeno astronómico será visible a simple vista entre las 18:00 y las 19:45 horas desde cualquier punto despejado.

STAFF/LIBRE EN EL SUR

La Ciudad de México será testigo este sábado 28 de febrero de 2026 de un fenómeno astronómico de alta relevancia visual: un desfile de planetas. Esta alineación, que agrupa a seis de los principales cuerpos celestes de nuestro sistema solar en una misma franja del firmamento, ofrecerá una oportunidad inusual para la observación tanto a simple vista como a través de instrumentos ópticos sencillos.

El evento ocurre cuando, desde la perspectiva terrestre, los planetas parecen formarse en una línea o racimo cerca de la eclíptica.

El horario crítico para captar este espectáculo comienza apenas una hora después de la puesta del sol, situándose en la ventana de tiempo que va de las 18:00 a las 19:45 horas. Durante este lapso, la posición de la Tierra respecto al resto de los planetas permitirá que Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno sean localizados sin necesidad de telescopios profesionales. Los observadores deberán dirigir su mirada hacia el horizonte poniente, donde el brillo de estos astros destacará sobre el fondo del cielo nocturno en proceso de oscurecimiento.

Venus, conocido como el lucero de la tarde, será el objeto más prominente del desfile debido a su alta capacidad de reflejar la luz solar, situándose con una magnitud de brillo que lo hace inconfundible.

Por su parte, Júpiter se presentará como un punto blanco y estable, mientras que Saturno mostrará una tonalidad ligeramente más pálida y amarillenta. Mercurio, el planeta más cercano al Sol, será el más difícil de captar debido a su baja altura sobre el horizonte; este astro será el primero en ocultarse, por lo que su observación debe realizarse en los primeros minutos tras el atardecer.

Para los entusiastas que busquen profundizar en la experiencia, el desfile de planetas incluye también a Urano y Neptuno. Sin embargo, estos dos gigantes gaseosos, situados en las fronteras exteriores del sistema solar, requieren forzosamente el uso de binoculares de alta potencia o telescopios de corto alcance para ser detectados. Su visibilidad está condicionada a la ausencia de bruma y a la pureza del aire, factores que suelen ser variables en la cuenca de México.

Las condiciones geográficas de la Ciudad de México presentan retos y ventajas para este tipo de eventos. Se recomienda a los interesados buscar espacios abiertos con un horizonte oeste libre de obstáculos físicos.

Los parques de la zona poniente, las azoteas de edificios elevados en áreas como la alcaldía Benito Juárez o los puntos altos del Ajusco y la Sierra de Guadalupe son emplazamientos ideales. La clave reside en evitar la obstrucción que generan las construcciones urbanas y la contaminación lumínica excesiva de las luminarias de vapor de sodio.

Científicamente, una alineación planetaria es una coincidencia geométrica. No significa que los planetas estén alineados físicamente en el espacio profundo, donde las distancias entre ellos son de millones de kilómetros, sino que sus órbitas los sitúan en un ángulo de visión similar desde nuestro planeta. Este tipo de reuniones celestes son cíclicas pero no frecuentes en esta configuración específica de seis integrantes, lo que otorga al evento de hoy un carácter de noticia científica de interés general.

La estabilidad atmosférica reportada para este último día de febrero sugiere que el cielo podría permanecer lo suficientemente despejado para permitir el avistamiento. No obstante, la presencia de partículas suspendidas propia del invierno en el valle de México podría generar un efecto de difracción, haciendo que los planetas cercanos al horizonte se vean más rojizos de lo habitual.

Este fenómeno óptico, aunque estéticamente atractivo, es un indicador de la densidad de contaminantes en las capas bajas de la atmósfera.

Es fundamental que quienes deseen disfrutar del desfile de planetas preparen su ubicación con anticipación. A las 19:45 horas, la mayoría de los protagonistas del evento habrán descendido por debajo de la línea del horizonte, dando fin a la ventana de visibilidad. La precisión en el tiempo es vital, pues la rotación de la Tierra desplaza la perspectiva del observador de manera constante, haciendo que los cuerpos celestes parezcan hundirse rápidamente en el poniente.

Este desfile de planetas no representa ningún riesgo para la salud ni tiene efectos gravitacionales significativos sobre la Tierra, desmintiendo cualquier teoría de corte catastrofista que suele circular en redes sociales ante estos eventos. Se trata puramente de un espectáculo de mecánica celeste que permite comprender la dinámica del sistema solar. La observación de estos astros ha sido una constante en la historia de la humanidad, y hoy, con la infraestructura urbana de la CDMX, sigue siendo un recordatorio de nuestra posición en el cosmos.

Para una mejor identificación, existen herramientas digitales de libre acceso que funcionan mediante la realidad aumentada de los dispositivos móviles. Estas aplicaciones permiten apuntar el teléfono hacia el firmamento y confirmar el nombre de cada astro en el desfile, facilitando la distinción entre las estrellas fijas de las constelaciones de invierno y los planetas que, a diferencia de las estrellas, no titilan y presentan una luz mucho más sólida y definida.

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