Preserva Mixcoac tradición de las Siete Casas, entre muros coloniales y conventos
Jueves Santo en Mixcoac. La procesión. Foto: especial.
Fieles recorren el casco viejo este Jueves Santo para visitar los monumentos en templos y capillas.
La Parroquia de Santo Domingo de Guzmán y diversas casas de religiosas en el antiguo barrio de la Ciudad de México abren sus puertas a la comunidad para la tradicional visita de los siete recintos.
STAFF / LIBRE EN EL SUR
El casco viejo de Mixcoac se convierte este jueves 2 de abril en el escenario de una de las manifestaciones de fe con mayor arraigo en la alcaldía Benito Juárez. La visita de las Siete Casas, tradición que rememora el recorrido de Jesús antes de la crucifixión, encuentra en este perímetro una configuración geográfica y eclesial única debido a la alta densidad de recintos religiosos, conventos y casas de formación que subsisten entre sus calles empedradas.
El eje rector de esta jornada es la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, una edificación del siglo XVI catalogada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia que conserva la Capilla del Rosario, pieza fundamental del barroco novohispano del siglo XVIII, donde se instala el Monumento principal tras la misa de la Cena del Señor. Este templo, ubicado en la intersección de Canova y Leonardo da Vinci, destaca por su retablo dorado y la sobriedad de su nave principal, que este día se transforma con la instalación de la reserva eucarística rodeada de flores y cirios.
La ruta de fe en Mixcoac se distingue por la participación activa de diversas congregaciones religiosas que, de manera excepcional, abren espacios habitualmente reservados a la vida contemplativa o a la formación interna de sus miembros.

En la calle de Campana número 47 se ubica el Convento de las Madres Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, un recinto que destaca por la solemnidad de su altar y la afluencia constante de visitantes locales que buscan la oración en silencio frente al Santísimo.
A pocos metros, en la confluencia de las calles Augusto Rodin y Campana, la capilla de la Universidad Panamericana, situada en lo que fuera el antiguo Obraje de Mixcoac, integra el recorrido histórico con su arquitectura colonial preservada. Este espacio, que data del siglo XVIII y fue propiedad de la familia de don Manuel de Jáuregui, es fundamental en el trayecto de los fieles que se desplazan desde la plaza principal hacia el sur del barrio, ofreciendo un entorno de recogimiento que contrasta con la actividad académica habitual del sitio.
El trayecto continúa hacia la Casa de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, situada en la calle de Jerez, y el Monasterio de la Visitación de Santa María, perteneciente a las religiosas Salesas, ubicado específicamente en la calle de Campana número 33. Estos recintos, junto con la Casa de Formación de las Misioneras de la Caridad en la calle de Goya número 39, casi esquina con Botticelli, instalan altares adornados con germinados de trigo —símbolo de la vida nueva y la resurrección— y velas, conocidos tradicionalmente como Monumentos. La cercanía entre estos puntos permite que el recorrido se realice íntegramente a pie, atravesando callejones que conservan muros altos, portones de madera y la escala humana característica del ambiente de pueblo que Mixcoac mantiene frente a la urbanización circundante. La iluminación nocturna de estas vías, reforzada por la autoridad local para esta fecha, acentúa la atmósfera de solemnidad que impera durante el traslado de una estación a otra entre los rezos de los grupos de fieles.
Hacia el límite con la colonia Del Valle Sur, la Capilla de San Lorenzo Xicoténcatl, en la calle de Magnolias esquina con Manzanas, se suma a la lista de estaciones. Aunque administrativa y geográficamente se encuentra en la periferia del núcleo central del casco viejo, su vinculación histórica con el decanato y su origen prehispánico y colonial la convierten en una parada obligatoria para completar las siete estaciones requeridas por la liturgia popular.
En cada uno de estos sitios, la exposición de la Eucaristía se mantiene hasta la medianoche, permitiendo que la comunidad participe en turnos de adoración. Los datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana indican que el flujo de personas se intensifica a partir de las 18:00 horas, por lo que se implementan cortes a la circulación en vías como Canova y la periferia de la Plaza Jáuregui para garantizar la seguridad peatonal de las familias que acuden a cumplir con la tradición.
La relevancia de esta jornada para Mixcoac no solo radica en el aspecto religioso, sino en la preservación activa del patrimonio inmaterial y arquitectónico de la zona. La apertura de las capillas internas de los conventos permite observar detalles ornamentales y artísticos que permanecen cerrados al público general el resto del año, convirtiendo la visita en un ejercicio de reconocimiento de la historia local y la herencia dominica.
Esta tradición, transmitida de padres a hijos durante décadas, reafirma la identidad del barrio de Mixcoac como un enclave de conservación de usos y costumbres en el centro geográfico de la capital, donde la vida conventual y la fe colectiva convergen cada Jueves Santo en un ejercicio de memoria comunitaria que resiste el paso del tiempo y la modernidad urbana, ofreciendo un refugio de paz y reflexión para los habitantes de la demarcación.

















