Ciudad de México, junio 21, 2026 12:11
Ciudad de México Mundial de Futbol 2026

¿Y dónde están los 4 mil mdp? Crecen dudas sobre el dinero de las obras mundialistas

Auditorías revelan que el Fondo encargado de administrar recursos para las obras mundialistas no entregó información suficiente para revisar sus estados financieros.

Peniley Ramírez exhibe una cadena de opacidad en torno al dinero del Mundial: estados financieros incompletos, auditorías sin respuesta y miles de millones de pesos sin rendición de cuentas plena.

“Muchas veces, cuando se pierde la pista del dinero, es porque eso es exactamente lo que se buscó desde el principio”, advierte la periodista al documentar las irregularidades detectadas en el Fondo Mixto de Promoción Turística.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

Mientras los reflectores del Mundial 2026 iluminan estadios llenos, ceremonias multitudinarias y la pasión futbolera de millones de aficionados, una investigación periodística ha puesto el foco sobre una historia mucho menos festiva: la opacidad en el manejo de los recursos destinados a las obras mundialistas en Ciudad de México.

En su más reciente columna en el diario Reforma, Peniley Ramírez documenta cómo el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México, encargado de administrar miles de millones de pesos relacionados con proyectos para la Copa del Mundo, ha impedido durante dos años que los propios auditores puedan revisar plenamente sus estados financieros.

La revelación resulta especialmente grave porque dicho organismo ha sido pieza central en el financiamiento de obras e infraestructura asociadas al torneo.

“Las cuentas públicas del Fondo que administra el dinero para las obras del Mundial en Ciudad de México no son públicas. O al menos, no han estado disponibles al público ni a los auditores en los últimos dos años”, escribió la periodista.

La investigación revela que durante 2025 el Fondo recibió aproximadamente 4 mil millones de pesos provenientes de instituciones bancarias para financiar proyectos vinculados con la organización mundialista. Sin embargo, cuando llegó el momento de auditar las cuentas, la información indispensable simplemente no apareció.

Según documentos oficiales citados por Ramírez, en marzo de este año un auditor informó al director general del organismo que no podía emitir una opinión sobre los estados financieros correspondientes a 2025 debido a la falta de información suficiente.

La observación no fue excepcional. Un informe similar había sido elaborado previamente respecto al ejercicio anterior.

Los documentos indican que el Fondo entregó formatos oficiales, registros contables y reportes parciales, pero omitió estados financieros completos, notas explicativas y políticas contables necesarias para realizar una revisión profesional.

La conclusión de los auditores es contundente.

“El Fondo no preparó ni emitió los estados financieros de 2024, sus notas ni sus políticas contables”, señala uno de los documentos citados por la periodista.

Ante esa situación, los responsables de la auditoría decidieron abstenerse de emitir una opinión.

Se trata de una señal de alarma importante. Una abstención no implica que las cuentas sean correctas ni incorrectas; significa que la información proporcionada fue insuficiente para determinarlo.

En otras palabras, nadie pudo verificar adecuadamente el destino y situación de los recursos administrados por el organismo.

La revelación golpea uno de los pilares del discurso oficial en torno al Mundial: la transparencia.

Durante meses, autoridades federales y capitalinas han defendido las inversiones realizadas bajo el argumento de que dejarán infraestructura útil para la ciudad una vez concluida la competencia. Sin embargo, los hallazgos difundidos por Ramírez muestran que buena parte de los recursos asociados al evento permanecen fuera del escrutinio público.

La investigación también exhibe discrepancias entre los recursos disponibles y el dinero efectivamente ejercido.

De acuerdo con los documentos revisados por la periodista, durante los primeros tres meses de 2026 el Fondo tenía autorizados alrededor de mil 200 millones de pesos para distintos proyectos. Sin embargo, para finales de marzo apenas había pagado aproximadamente 180 millones.

La diferencia resulta difícil de ignorar.

La propia columna señala que diversos contratistas han reportado retrasos en pagos relacionados con obras mundialistas, lo que ha obligado a varias empresas a financiar temporalmente los trabajos con recursos propios.

Además de las dudas financieras, la situación plantea interrogantes sobre la capacidad de supervisión institucional.

Los estados financieros del Fondo debían formar parte de la Cuenta Pública de Ciudad de México y alimentar los mecanismos de control gubernamental. Al no existir información completa, se dificulta el seguimiento de recursos públicos y privados vinculados con uno de los proyectos más costosos y relevantes de los últimos años.

Ramírez recuerda además que meses atrás una fuente involucrada en la estructura financiera del Mundial le explicó que el esquema utilizado tenía una ventaja política evidente: evitar que ciertos compromisos aparecieran formalmente como deuda pública derivada de la organización del torneo.

Las observaciones de los auditores parecen confirmar que la complejidad financiera también ha servido para dificultar la transparencia.

Las preguntas se acumulan.

¿Dónde están los estados financieros completos? ¿Por qué los auditores no han podido revisarlos? ¿Quién supervisa realmente el destino de los miles de millones de pesos comprometidos? ¿Qué obras presentan retrasos por falta de recursos o pagos pendientes?

Por ahora no hay respuestas satisfactorias.

Mientras la Ciudad de México celebra su papel como sede mundialista y presume los beneficios económicos de la justa deportiva, persiste una sombra sobre las cuentas que financiaron parte de esa fiesta.

Y como advierte Peniley Ramírez en una de las frases más contundentes de su investigación: “Muchas veces, cuando se pierde la pista del dinero, es porque eso es exactamente lo que se buscó desde el principio”.

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