Ciudad de México, enero 23, 2022 03:31
Nancy Castro Opinión

Se fue el país, quedamos nosotras

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Las consecuencias a posteriori de la migración suelen ser sumamente dolorosas, comenzando con la idea de que, por un tiempo, no habrá un regreso; el duelo migratorio es un proceso complejo pues muestra lo aspectos irresueltos en el ser humano tanto en el aspecto psicológico, social y económico…”

POR NANCY CASTRO

MADRID. La migración la ejercen todos los seres vivos, desde los animales hasta los seres humanos con el objetivo, en la mayoría de las ocasiones, de buscar condiciones mejores de vida, orillados por diferentes causas: forzosas, políticas, sociales, económicas, violación de los derechos humanos, culturales, desastres climatológicos. La migración sucede externa, como interna cuando se da dentro del mismo territorio.

En 2020, había 280 millones de personas moviéndose de su país de origen, lo que corresponde al 3,6% de la población mundial. Los migrantes contribuyen a forjar comunidades más fuertes y resilientes, el aspecto socioeconómico se configura mediante decisiones de peso que plantea la movilidad poblacional.

La distribución internacional de los migrantes internacionales está liderada por Europa que alberga 82 millones de personas, seguidas por América del Norte con 59 millones, mientras que África del Norte y Asía Occidental hospedan 49 millones.

El 4 de diciembre de 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el día del migrante proponiendo su efeméride el 18 de diciembre y a partir de entonces se celebra año con año.

Las consecuencias a posteriori de la migración suelen ser sumamente dolorosas, comenzandocon la idea de que, por un tiempo, no habrá un regreso, el duelo migratorio es un proceso complejo pues muestra lo aspectos irresueltos en el ser humano tanto en el aspecto psicológico, social y económico.

El proceso de adaptación supone mucho más que una mudanza, lleva consigo cambios profundos en las identidades personales en relación con diferentes ámbitos de la vida del individuo, en lo cultural, en el lenguaje tanto si se habla el mismo idioma o no y el factor climatológico que en ocasiones influye y afecta el estado de ánimo.

En España viven, según la ONU 6.104.203. de inmigrantes lo que supone un 12,9% de la población de España. La migración femenina es superior a la masculina, 3.190.456 mujeres, frente a los 2.913.747 varones.

EL ARTE TODO TRANSFORMA y es un vinculo poderoso para desentrañar y acompañar problemáticas sociales.

“El Teatro es una herramienta sanadora” afirma Ana, originaria de Colombia. Ella es una de “Las Caminantas”. Esta es una compañía de Teatro conformada por Mujeres trabajadoras en el hogar y los cuidados de niños o ancianos; provenientes todas de Centroamérica. Las Caminantas surge en 2016 con la necesidad de acuerparse entre todas, pero no es sino en 2019 que comienzan a trabajar ideas concretas con apoyo institucional, dirigidas por Pamela Palenciano ( Cádiz) y Laura Pacas ( El Salvador) ambas actrices comprometidas con la causa. En ese entonces, del resultado de este taller inicial surgió el ejercicio “Reconectando con nuestra historia”.

“El teatro para nosotras es una forma de denuncia, un recurso reivindicativo, visibiliza nuestra condición y al mismo tiempo es una herramienta de adhesión social y política, de esta manera muestro a mis hijos, a través del arte lo que he vivido como migrante” Cuenta Marina, quien fue pieza medular en la organización de dicha Compañía.

Hace una semana mostraron el working progress del nuevo proyecto “ Se fue el país, quedamos nosotras”. “Hablar de ellas es hablar de 550.000 mujeres en España, que realizan trabajos relacionados con el sector del hogar y los cuidados en condiciones precarias” ese es su leitmotiv. El nombre ha surgido de una lluvia de ideas que propusieron todas, frases como se fueron los números, se fueron los colores, se fue el país y quedaron nuestros nombres, quedamos nosotras” comenta Laura Pacas. De ese primer acercamiento con el público pudieron cobrar y mientras platico con ellas, Pamela va repartiendo a partes iguales su pago, mediante un ritual maya. “Es la primera vez que ellas reciben un pago por una representación, la energía se está moviendo bonito” dice Pamela.

“Nuestra obra de teatro va de la historia de nuestra vida, como eje conductor tenemos la migración y nuestro desempeño laboral como trabajadoras en el hogar y los cuidados.

Nuestro trabajo no debe ser denigrado ni debemos victimizarnos, debemos valorarlo con dignidad porque nos hemos orientado a la profesionalización. Hemos sido obligadas a salir de nuestro país, expulsadas. Nosotras demostramos al país de origen que podemos salir y sobrevivir y a parte apoyar a nuestra familia. Con la remesa los países nuestros, no se preocupan de mejorar el desarrollo, porque en gran medida se sostienen con el envío de las remesas, a ellos les interesa que nosotros estemos fuera porque nos ven como negocio, se tiene que visibilizar no sólo aquí en el país que escogimos sino también en nuestro país, nosotros los migrantes aportamos mucho, y es la manera en que nuestra familia resuelve la parte económica. Aunque la familia poco toma en cuenta lo que nosotros tenemos que pasar, allá creen que nosotros ganamos dinero a montón. Queremos concienciar a nuestra familia, ellos que esperan la remesa cada cierto tiempo y nuestra llamada de teléfono, porque nosotros somos las que tenemos que llamar, sin tomar en cuenta la diferencia horaria, no se imaginan las condiciones precarias que enfrentamos y la vulnerabilidad de los derechos laborales. Tenemos muchas limitaciones, la falta de papeles nos priva el aspecto profesional.

Porque nosotras tenemos mucha experiencia, llegamos aquí con un currículum; a parte de la mochila de problemas tenemos una formación profesional. Lo que hay detrás de nuestra historia es lo que queremos visibilizar por medio del Teatro. Queremos demostrar a la derecha política que no venimos a quitarle el trabajo a los españoles” Concluye diciendo Marina, originaria de Honduras.

Para Ana originaria de Cali Colombia, la cual ha llegado hace 8 años aquí, después de un periplo largo y con muchas dificultades pudo llegar a España con un objetivo claro, “me movió el deseo de mi hijo que quería ir a la Universidad, por eso estoy aquí para poder ofrecerle a mi familia un mejor futuro, porque allá yo no tenia trabajo, no encontraba nada y se dio la oportunidad de venir a cuidar un niño, pero un día antes de venirme me llama mi hermana que la señora ya había conseguido una persona, y yo con ticket en mano me pregunté, qué hago y a la de Dios arranqué y estoy aquí” Se ha acercado al Teatro sin experiencia previa, para ella es una herramienta sanadora que le hace ver las cosas desde otra perspectiva, “ha sido tan importante para sanar todos esos dolores y las carencias afectivas que provoca lo que deja una en su país al saber que en éste una está sola”

A Cristina originaria de Bolivia, la trajo una relación amorosa “aunque como pareja estábamos fatal teníamos un restaurante y lo cambiamos por un billete de avión, él quería viajar a Suiza se fue y dos años después me mandó dinero para irme con él, yo no quería irme tenía mucha incertidumbre, había inconvenientes como el idioma, hacía mucho frío y tomé la decisión de venirme a España con mi hijo. Finalmente ese primer impulso derivó en una decisión perenne. 18 años después sola y con dos hijos se pregunta: Cómo curar el dolor de haber dejado a mi familia.

Gladis es de Ecuador, Vino aquí con su esposo en la búsqueda de procrear familia tras intentos fallidos, por una afectación de salud por parte de su esposo(cancer de testículo) y por fin después de 5 años de matrimonio lograron concebir el deseo de tener en brazos el fruto de esa relación, una niña. Finalmente no lograron seguir juntos, pero ella decidió quedarse aquí para ayudar a su familia, a la que visita cada dos años. Ha constatado que la fuerza y el valor están de su lado, como todo aquello que un día dejo en su país y hoy sigue preguntándose ¿Cómo sacar adelante a su familia?

Zaida es peruana, se integró a esta compañía de manera azarosa, mientras esperaba entrar a una clase de Taichi conoció a Las Caminantas y movida por la curiosidad decidió asistir a una sesión, en donde ha descubierto el poder de su voz. Ahora se comunica mejor, “tenía la cualidad de pensar que todos tenían que adivinar lo que pensaba, el teatro me ha enseñado eso, a darle voz a mis pensamientos”.

“Migrar es parte de la vida. Nos movemos porque nuestros instintos nos envían una señal.

Nos revelan un secreto: donde vivimos ya no es nuestro lugar. No nos ofrece el alimento, la seguridad, la comodidad para poder seguir ahí. Es entonces cuando nos marchamos… Los migrantes somos filósofos errantes, buscamos respuestas a preguntas que no las tienen”
“El incomprendido busca su destino” novela de Begoña Maldonado.

Las Caminantas reflexionan sobre las suyas propias, esas preguntas que una vez las hicieron moverse de su lugar: Cómo huyo del dolor. Cómo cambio mi vida. Tengo la suficiente valentía para alcanzar la meta que quiero lograr. Se vale retroceder. Cómo no vivir otras experiencias. Cómo sacar adelante a mi familia. Por qué si mi país es próspero, mis hijos tuvieron que emigrar. Tendré mejores oportunidades.

Al concluir nuestro primer encuentro después de un convite multicultural entre pupusas de frijol y chicharrón, buñuelos colombianos y ponche, tarta de cumpleaños y música, (alguna cumbia puede ser), salimos del local donde ensayan, en un barrio al sureste de Madrid. Camino a su lado. Todas somos caminantas, porque allá donde nuestros pasos ya no encuentran camino, es porque se fue el país y quedamos nosotras.

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