Ciudad de México, octubre 22, 2026 12:01
Historia Política

‘Pueblo’, el libro de AMLO que está mal escrito, con plagios y lleno de errores historiográficos

El nuevo libro de 740 páginas es cuestionado por transcripciones sin atribución, referencias equivoacadas y errores en episodios históricos

El análisis de Raúl Tejo Delarbre, publicado en Nexos, señala que la obra privilegia a los presidentes y relega las luchas ciudadanas.

El ex presidente recurre extensamente a ‘Tragicomedia mexicana’, de José Agustín, y reproduce pasajes de sus propios libros sin advertirlo, según el investigador.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

Un libro que lleva por título Pueblo y pretende recorrer dos siglos de historia mexicana termina por relegar a los movimientos sociales y concentrarse en los presidentes. Esa es una de las principales conclusiones del investigador Raúl Trejo Delarbre en su artículo «AMLO: el pueblo ausente y la historia prestada», publicado el 20 de octubre en la revista Nexos, en el que examina el nuevo libro de Andrés Manuel López Obrador.

La crítica no se limita al enfoque histórico. Trejo Delarbre cuestiona la escritura, la selección de fuentes, la precisión de las referencias bibliográficas y el uso de textos ajenos en una obra de 740 páginas y 37 capítulos. A partir de la revisión de los apartados dedicados al periodo comprendido entre 1952 y 1994, documenta pasajes que, sostiene, fueron transcritos sin la atribución correspondiente, citas modificadas o incompletas y errores en las referencias.

El investigador advierte que los capítulos sobre los gobiernos de Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos se apoyan, en parte, en dos trabajos académicos incluidos en el volumen América Latina: historia de medio siglo. Tomo 2, coordinado por Pablo González Casanova y publicado por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM en 1981.

Los textos en cuestión son «La consolidación del nuevo orden institucional en México (1929-1940)», de Ricardo Pozas Horcasitas, y «De la Unidad Nacional al desarrollo estabilizador (1940-1970)», de Julio Labastida Martín del Campo. Según Trejo Delarbre, en el libro de López Obrador aparecen párrafos de esos trabajos sin cita, además de referencias cruzadas equivocadas: en algunas ocasiones, el texto de Labastida se atribuye en las notas al artículo de Pozas.

El autor del análisis también señala que varias citas presentadas como textuales fueron modificadas o quedaron incompletas. Estos señalamientos plantean dudas sobre el cuidado editorial de Pueblo y la manera en que se documentaron algunos de sus pasajes.

José Agustín, la fuente recurrente

La revisión de Trejo Delarbre identifica otra constante en la reconstrucción de la historia política mexicana de la segunda mitad del siglo XX: el uso reiterado de Tragicomedia mexicana, del escritor José Agustín, particularmente de sus tomos segundo y tercero.

De acuerdo con el investigador, López Obrador recurre a esa obra para describir distintos gobiernos y episodios políticos, pese a que existe una bibliografía académica extensa sobre esos periodos. Trejo Delarbre sostiene que esa dependencia lleva al expresidente a reproducir interpretaciones y narraciones sin profundizar en las causas, los protagonistas y las consecuencias de numerosos acontecimientos.

El artículo ofrece porcentajes concretos para dimensionar el fenómeno. Según el recuento de Trejo Delarbre, fragmentos de Tragicomedia mexicana representan 19 por ciento del capítulo dedicado al gobierno de López Mateos; 33 por ciento del correspondiente a Gustavo Díaz Ordaz; 40 por ciento del dedicado a Luis Echeverría; 42 por ciento del capítulo sobre José López Portillo; 39 por ciento del apartado sobre Miguel de la Madrid, y 50 por ciento del correspondiente a Carlos Salinas de Gortari.

El investigador aclara que buena parte de esos fragmentos aparecen anotados como citas, pero afirma que otros se incorporan como si fueran de López Obrador. También señala que el expresidente recupera pasajes de sus propios libros anteriores sin advertirlo: entre ellos, La mafia que se adueñó de México y el 2012, publicado en 2010, y Gracias, de 2024.

El señalamiento no consiste simplemente en que el autor utilice fuentes previas, sino en la forma en que identifica —o deja de identificar— el origen de los textos que incorpora a su obra.

Los movimientos sociales, fuera del relato

La crítica de fondo de Trejo Delarbre apunta a la concepción de la historia que articula el libro. Aunque Pueblo aborda los gobiernos de varias décadas, los protagonistas centrales son los presidentes, mientras que las organizaciones sociales aparecen principalmente cuando son reprimidas o derrotadas.

El artículo enumera episodios que, a su juicio, reciben un tratamiento insuficiente o quedan fuera de la narración: las movilizaciones sindicales de los años cincuenta, el movimiento ferrocarrilero de 1959, las luchas del magisterio encabezadas por Othón Salazar, el movimiento de médicos de 1964 y 1965 y las protestas estudiantiles de 1968.

Trejo Delarbre también cuestiona el tratamiento del asesinato del dirigente agrario Rubén Jaramillo, ocurrido el 23 de mayo de 1962, así como la escasa atención que el libro concede a la insurgencia sindical de los años setenta, a las organizaciones campesinas y a los movimientos urbanos populares.

En su lectura, la omisión de esos procesos reduce la participación de la sociedad organizada y concentra la explicación histórica en las decisiones de los gobernantes. El resultado, sostiene, es una narración que no corresponde plenamente con el propósito anunciado por el título.

El investigador señala además errores específicos en el apartado sobre Othón Salazar. Según su revisión, López Obrador utiliza una cita procedente de un documento de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos publicado en 2024, pero la referencia del libro lo sitúa en 1924. También cuestiona las fechas consignadas y afirma que el texto sostiene incorrectamente que Salazar permanecía encarcelado durante el gobierno de López Mateos, cuando fue liberado al comenzar esa administración.

Una historia de presidentes

La revisión se extiende a la manera en que López Obrador caracteriza a los antiguos mandatarios. Trejo Delarbre observa que las descripciones de los presidentes priistas anteriores a los años ochenta resultan, en algunos casos, suaves frente a la gravedad de las decisiones y los episodios de represión de sus gobiernos. En cambio, considera que el relato se vuelve más severo al abordar a Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.

El artículo también cuestiona afirmaciones sobre las motivaciones personales de los expresidentes cuando no se acompañan de pruebas suficientes. Entre los ejemplos menciona la interpretación de López Obrador sobre la relación entre De la Madrid y Salinas, así como las afirmaciones acerca del accidente aéreo en el que murió Carlos Madrazo en 1969, que el libro presenta como un posible asesinato político.

Para Trejo Delarbre, el problema central es que los movimientos sociales quedan subordinados a una narración política enfocada en las figuras presidenciales y atravesada por juicios ideológicos. El libro, concluye, pretende contar la historia del pueblo, pero termina privilegiando la historia de quienes ejercieron el poder.

Fuente: Raúl Trejo Delarbre, «AMLO: el pueblo ausente y la historia prestada», Nexos.
https://trejodelarbre.nexos.com.mx/amlo-el-pueblo-ausente-y-la-historia-prestada/

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