Ciudad de México, octubre 26, 2026 09:03
Ana Cecilia Terrazas Cultura Dar la Vuelta Opinión

DAR LA VUELTA / Hipnótika Jazz

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Nace la única y mejor emisora netamente en línea con ese género.

POR ANA CECILIA TERRAZAS

Ana Cecilia Terrazas

Por fin un conocedor abrió una emisora en línea, la única on line, en México, con ese perfil, dedicada absoluta y totalmente al jazz; al jazz, claro, con todas sus variantes, hijas, antecesoras y nietas como lo son el blues, el funk, el soul y el Rythm and Blues (R&B)… Como la propia emisora, llamada Hipnótika Jazz (https://hipnotikajazz.com/) reza en su sitio, la música que ahí suena 24 horas todos los días, desde el pasado 19 de octubre a mediodía, está seleccionada por personas que escuchan (y yo agregaría que saben del género y de música) y no (como todo suele estar ahora programado) por un algoritmo.

El nacimiento de Hipnótika Jazz lo atribuye su creador, Erik Montenegro, a un accidente que lo forzó a lanzar el proyecto que siempre ha tenido en mente y que es parte de su vida profesión, pasión y vocación.

Erik Montenegro se podría definir como dice sin mentir su colega y amigo José Enrique Fernández, como “la mejor voz masculina en la radio mexicana” hoy en día; pero es también mucho más, es un destacado locutor, conductor, comunicólogo y promotor cultural mexicano, reconocido por su extensa trayectoria en la radio pública y por su impulso y gestoría de proyectos culturales (programas, festivales, iniciativas) vinculados al jazz nacional e internacional.

El concepto abreva de una experiencia previa que dejó huella en la radio pública mexicana. Durante varios años, los lunes por la noche en la estación Horizonte, Montenegro condujo un programa homónimo articulado desde la narración poética cotidiana —escrita en servilletas de papel, con ecos de café, tráfico, encuentros y desamor— para conectar piezas musicales de alta factura con la imaginación del radioescucha.

El género del jazz es fundamental hoy porque, así como este género deconstruye la melodía rígida para, en su desarme, reparar, regresar, ir, devolver, subir, bajar, insistir, improvisar, corregir, deformar, celebrar… esto es, extraviarse sin perderla, el mundo actual llama a explorar jazzeada o sincopadamente digamos, la conducta humana sobre el planeta, cuyos resultados nos sorprenden cada vez más porque casi parece que estamos presenciando no sólo un retroceso o atorón, sino el preámbulo del fin de la propia existencia.

Quizá es demasía romántica la metáfora, pero al jazz le toca

transformar, de manera mucho más amable y lúdica lo ya bueno, eso ya tocado o instrumentado, lo que ya tenía cierta aprobación. Demorar la llegada del final del camino es la misión de las personas dedicadas a tocar, cantar, componer y hacer jazz. En esa suspensión del tiempo, entonces, cabe, cual pliegue de la realidad, la deconstrucción creativa y luminosa, además, disfrutable. El jazz aplicado a la vida cotidiana sería algo así.

Regresando a Hipnótika Jazz, esta emisora viene con toda la fuerza e independencia a invitar a las audiencias que lo deseen, que gusten del jazz, para hacer una pausa dentro del vértigo urbano, “a romper de tiempo completo la barrera superficial del sonido y dejarse llevar por un espacio sonoro diseñado para liberar la sensibilidad”.

La barra programática de Hipnótika Jazz suma voces como las de Dulce Resillas, Fátima Meléndez, Dannah Garay, Pepe Fernández, Luis Matías y Octavio Herrero quienes encabezan la barra de las 20 horas, con espacios propios. Y, por supuesto, se podrá volver a escuchar al magnífico Erik Montenegro con su, El pequeño pingüino de jazz los lunes y jueves a las 20 horas, lo que es “un programa legendario que vuelve al aire para recorrer el jazz grabado, disco a disco, de la A a la Z”. Nuevos episodios, jueves a las 20 horas; y cada semana el viaje avanza un tramo más, en estricto orden alfabético, página a página, hasta llegar a la Z. La edición de repaso de ese programa es los lunes a las 20 horas.

En el programa inaugural de la emisora se subrayó el objetivo inmediato también, poder caer en un espacio-tiempo-pliegue hipnótico, armado de imaginación sonora para vivir, con el oído y de la mano de música excelsa; amores, desamores, aventuras, ficciones, realidades, tertulias y divertimentos. Es pues hora de dar la vuelta al cuadrante tradicional y escuchar Hipnótika Jazz aquí: https://hipnotikajazz.com

P.D. Si usted extrañaba Jazz FM, esa nostalgia con esta emisora se acaba.

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