Ciudad de México, noviembre 1, 2026 13:25
Revista Digital Noviembre 2026

Noviembre de 1919: Muerte de Felipe Ángeles

Felipe Ángeles hizo de la disciplina, la lealtad y la convicción democrática una forma de honrar la Revolución Mexicana.

ADRIÁN CASASOLA

26 de noviembre de 1919, mismo año en que fue asesinado el general revolucionario Emiliano Zapata, Felipe Ángeles fue fusilado. Sobresaliente militar y estratega mexicano, destacó desde temprana edad por sus aptitudes académicas. A los 14 años ingresó al Colegio Militar, donde sobresalió hasta convertirse en profesor de balística y matemáticas. Su excelencia académica le permitió especializarse en Europa después de cursar sus estudios en el Heroico Colegio Militar, entonces ubicado en el Castillo de Chapultepec.

Retrato del Gral. Felipe Ángeles. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1917
Retrato del Gral. Felipe Ángeles. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1917

Con el triunfo maderista y la llegada de Francisco I. Madero a la Presidencia en 1911, el general Felipe Ángeles destacó por su lealtad al proyecto revolucionario. En 1913, tras el golpe de Estado que culminó con el asesinato del presidente Madero, fue perseguido por sus opositores y tuvo que abandonar el país.

El Gral. Felipe Ángeles con traje militar. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1912
El Gral. Felipe Ángeles con traje militar. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1912

Al año siguiente regresó a México y se incorporó a las fuerzas del general Francisco Villa, quien encabezaba uno de los ejércitos más numerosos y poderosos de la Revolución. Ángeles fue nombrado jefe de Artillería de la División del Norte y se le atribuye un papel fundamental en algunas de sus victorias más importantes, entre ellas la toma de Zacatecas, en junio de 1914.

Generales Francisco Villa y Felipe Ángeles. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1914
Generales Francisco Villa y Felipe Ángeles. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1914

Mesurado en medio de la violencia que caracterizó a las tropas y los principales dirigentes villistas, procuró conducirse con apego a sus principios y nunca hizo del poder un instrumento de abuso. Su convicción democrática lo distinguió en una época marcada por las pugnas entre caudillos y la lucha por el control político y militar del país.

Felipe Ángeles a caballo en el Zócalo capitalino. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1913.
Felipe Ángeles a caballo en el Zócalo capitalino. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1913.

Como hemos comentado en otras ocasiones en este mismo espacio, la lucha de facciones revolucionarias fue particularmente cruenta. Tras las constantes derrotas de las fuerzas villistas, Ángeles tuvo que huir. Felipe Salas, antiguo compañero y exvillista, lo delató cuando se encontraba oculto para escapar de las tropas carrancistas, también conocidas como constitucionalistas. Capturado, fue sometido a un Consejo de Guerra y condenado a muerte. El 26 de noviembre de 1919 fue fusilado.

Retrato de Felipe Ángeles con vestimenta de civil. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1917
FOTO 5: Retrato de Felipe Ángeles con vestimenta de civil. Autor: Agustín V. Casasola, circa 1917

Felipe Ángeles es mucho más que el nombre con el que fue bautizado un aeropuerto. Su trayectoria representa una forma de entender el compromiso militar y político desde la disciplina, la lealtad y la fidelidad a los ideales revolucionarios. Desde este espacio, rendimos un modesto homenaje a su vida y obra, convencidos de que la historia de la Revolución Mexicana habría sido distinta sin su participación.


Los esperamos en Galería Casasola, ubicada en calle Benito Juárez 2D, San Ángel.

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