Ciudad de México, noviembre 1, 2026 07:08
Cartones Revista Digital Noviembre 2026

GARABETOS / Ofrenda

El cartón de Garabetos nos recuerda que en este país los difuntos más pesados nunca se van: simplemente se reciclan en la nómina.

La más reciente viñeta de Garabetos pone sobre la mesa el más puro realismo mágico tropical, donde el altar de muertos no es solo un tributo a los fieles difuntos, sino una oficina gubernamental disfrazada de cripta. Ver a una calavera ataviada con las siglas del INE —y enfrente a Guadalupe Tadei en su interminable danza de sobrevivencia burocrática— resulta un auténtico despropósito surrealista. Nos venden la fantasía de que la autonomía electoral está fría y sepultada bajo los recortes, pero la realidad es que ahí sigue, dando patadas de ahogado entre piruetas circenses y nombramientos a modo que desafían toda lógica democrática.

Lo verdaderamente macabro de esta ofrenda no es la calaca en sí, sino el cínico espectáculo de presenciar a un árbitro electoral que, aunque camina formalmente hacia el camposanto de su propia credibilidad, insiste en cobrar dieta completa. Nos aseguran con cara de yo no fui que el organismo está más vivo que nunca, sacando pecho ante los recortes presupuestales, mientras la sospecha y la consigna política se reparten como dulces de calaverita. Es una muerte chicana: se entierra la imparcialidad con flores de cempasúchil y cruces de madera, pero el cadáver institucional se levanta a medianoche para firmar acuerdos bajo la mesa.

Así, entre carteles de cartón pintados con “Austeridad” y “Credibilidad”, la simulación mexicana alcanza cotas dignas del mismísimo Buñuel, donde la corrupción goza de una salud envidiable y goza de fuero permanente. Nos quieren hacer creer que la austeridad republicana vino a purificar el sistema, cuando lo único que ha hecho es dejar el esqueleto pelón y sonriente, listo para el siguiente fraude tolerado por la casa. Al final, el cartón de Garabetos nos recuerda que en este país los difuntos más pesados nunca se van: simplemente se reciclan en la nómina.

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