Ciudad de México, octubre 22, 2020 06:31
Libre en el Sur

El abominable túnel de Río Mixcoac

Circulo por Insurgentes a la altura de Río Churubusco y Barranca del muerto; me percato entonces de que todo muere alrededor. No hay árboles ni hay plantas en el camellón. A mí alrededor sólo cemento, fierros y humo de autos, construcciones de acero y más cemento. Me viene a la mente el desmonte de la naturaleza para dar paso a vías rápidas. La ciudad agoniza en aras del automóvil y el famoso deprimido de Mixcoac, en ese cruce, avanza pese a la oposición de los vecinos.

Llego a la oficina y leo en el diario una denuncia de la Asociación Vida Verde donde consigna que entre entre cinco y seis mil árboles pierde al año la ciudad, ya sea por podas clandestina o talas irregulares. Los principales depredadores –dice la nota de Excélsior– son las empresas publicitarias y las constructoras, tanto de obras públicas como de privadas. Es decir: el dinero antes que la vida. El cemento antes que la flora.

Y todo ello viene a cuento porque el domingo pasado, la lucha por los árboles del camellón de Río Mixcoac prosiguió ante los oídos sordos del Gobierno del Distrito Federal. Al menos 60 vecinos de colonias aledañas a la zona donde se construirá el deprimido mostraron su inconformidad y destacaron que no se darán por vencidos. Así el domingo 28 de junio, Día Mundial del Árbol, salieron de sus domicilios a abrazar a los ejemplares aún en pie y anticipar que darán batalla.

Congregados sobre el camellón de río Churubusco, a la altura de Moras, los vecinos inconformes llamaron a los asistentes del ciclotón, automovilistas y paseantes de la zona a firmar una hoja en contra de la tala de los árboles. “Queremos ser escuchados porque sentimos mucha violencia por parte del Gobierno del Distrito Federal en la manera que ha llevado el proyecto (vial), en la tala que hizo el 8 de marzo en la madrugada, un hecho reprobable en sí al talar 750 árboles. Nos parece sumamente violento”, señaló Leonora Esquivel, activista y vecina de la zona.

Portando pancartas y playeras en las que manifestaban su rechazo al paso a desnivel, los colonos se mantuvieron abrazados a los troncos de los árboles para simbólicamente demostrar la defensa a los ejemplares.

“Hay una denuncia ante Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) de la que estamos esperando su resolución porque hay muchas irregularidades en el tema del deprimido, al parecer es un tema oscuro. Estamos dispuestos a todo con tal de frenar la construcción del deprimido tal y como está planteado”, dijo Esquivel.

La Secretaría de Medio Ambiente y la de Obras, por su parte sólo ha respondido que en el camellón central de Río Mixcoac se construirá un nuevo parque lineal sin precedentes. Los vecinos creen que no será un parque lineal, sino un parque en línea, es decir meramente virtual.

A la discusión habría que agregarle que el diseño vial del nuevo túnel en Insurgentes-Mixcoac, “sólo garantiza que habrá muertos porque no solo es abominable sino muy peligroso”, como sostiene el director de Fundación Humana en México, Roberto Remes. Para el experto, la construcción de un doble túnel vehicular de 1.3 kilómetros de extensión en la glorieta del antiguo cine Manacar, que permitirá unir los 24 kilómetros del Circuito Interior, es totalmente inviable.

La obra, anunciada desde el año pasado por el jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, prevé una recuperación del espacio público con un parque lineal de 15 mil metros cuadrados, espejos de agua, accesos peatonales y el reordenamiento de la geometría del crucero, con “espacios más amplios para los peatones”.

Luego de revisar el proyecto, el experto en vialidad y transporte público, Roberto Remes, entrevistado por el diario Milenio (30 de junio del 2015) señaló tajante: “si vemos a detalle la glorieta encontraremos algunas sorpresas, fundamentalmente que es un diseño muy peligroso. Aquí tenemos la seguridad de que habrá muertes y no habrá responsables de esas muertes”.

Sobre el pretendido rescate del espacio público que tanto ha defendido Miguel Ángel Mancera en éste proyecto, el especialista Remes dijo que no hay tal, pues en tanto que la superficie destinada a los autos se duplicará por el deprimido de Mixcoac, el espacio destinado a los peatones y público en general se reducirá a la mitad pues en los planos no se consideran ni a los ciclistas, ni al transporte público y mucho menos al peatón.

Creo que sobre el tema la secretaría de Obras del GDF tiene aún mucho que explicar para convencer a los miles de vecinos y colonos de la Delegación Benito Juárez sobre la pretendida mega obra.

Sus beneficios no han sido del todo aclarados, máxime si se sabe que la construcción llevará, en su realización y culminación, meses y meses de trabajo con las consecuentes molestias para los habitantes de tan amplia zona de clara tendencia habitacional.

Los Juarenses, que se mostraron apáticos en las pasadas elecciones locales, hoy han reaccionado ante la destrucción de su entorno y se declaran en pie de lucha.

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