Ciudad de México, junio 8, 2026 17:09
Deportes Política

En el Ángel, donde se soñaban festejos mundialistas, despliegan manta gigante contra el ‘narcogobierno’

La organización Mexicanos al Grito de Paz colocó una enorme lona en la glorieta del Ángel de la Independencia con acusaciones contra el gobierno federal.

A 66 horas de la inauguración del Mundial de Futbol, el principal símbolo de las celebraciones deportivas en Ciudad de México apareció convertido en escaparate de protesta política.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

A 66 horas de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Ciudad de México, el Ángel de la Independencia apareció convertido en escenario de una protesta política de gran formato.

Integrantes del colectivo Mexicanos al Grito de Paz desplegaron una gigantesca manta sobre la explanada de la glorieta con un mensaje dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum. La lona mostraba la leyenda: “Que todo el mundo lo sepa. Nuestro gobierno defiende narco-gobernantes. Presidenta, rompa el pacto con sus narcos”.

La intervención fue acompañada por una pinta visible desde las alturas con la frase “Narco gobierno” y la etiqueta #MAP, siglas con las que se identifica la organización.

La elección del sitio no fue casual. El Ángel es quizá el monumento más emblemático de la capital y el lugar donde históricamente confluyen las celebraciones deportivas, las manifestaciones ciudadanas y los momentos políticos de mayor simbolismo. Ahí se festejaron campeonatos, clasificaciones mundialistas, victorias electorales y movilizaciones sociales. Ahí mismo, dentro de unas horas, miles de aficionados esperaban comenzar a vivir el ambiente de una Copa del Mundo que regresa a México por tercera ocasión.

Sin embargo, la imagen difundida este lunes fue otra. En lugar de banderas, cánticos y camisetas de selecciones nacionales, la glorieta apareció ocupada por una acusación directa contra el gobierno federal y por un mensaje concebido para aprovechar la atención internacional que está a punto de concentrarse sobre la ciudad.

La protesta ocurre en momentos en que la capital se prepara para recibir a miles de visitantes, periodistas y delegaciones de todo el mundo. Pero también cuando afloran problemas que las autoridades difícilmente podrán ocultar detrás de la escenografía mundialista.

Foto: X / @mexicanosgritan

Varias de las obras anunciadas para mejorar la infraestructura urbana continúan inconclusas o avanzan apresuradamente contra el reloj. En distintos puntos de la ciudad persisten trabajos que no estarán terminados para el arranque del torneo y que probablemente continuarán durante buena parte de la competencia. En otros casos, la prioridad parece haberse concentrado en intervenciones cosméticas destinadas a mejorar la apariencia de corredores específicos, rutas turísticas y zonas de alta exposición mediática.

A ello se suman las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyos bloqueos han complicado durante semanas la movilidad en la capital y mantienen abierta la posibilidad de nuevas acciones durante los días del Mundial.

También han comenzado a arribar autobuses con estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y familiares de los 43 desaparecidos, mientras distintos colectivos preparan movilizaciones para aprovechar la presencia de medios internacionales. Entre ellos figuran organizaciones de madres buscadoras y agrupaciones de víctimas que consideran la Copa del Mundo una oportunidad excepcional para visibilizar demandas que durante años han reclamado atención sin obtener respuestas satisfactorias.

A ese escenario se agrega la creciente presión política derivada de las investigaciones y procesos relacionados con el narcotráfico que han tenido repercusiones en ambos lados de la frontera. La discusión pública sobre los vínculos entre estructuras criminales y actores políticos ha cobrado nueva fuerza tras diversos señalamientos surgidos en torno a la situación de Sinaloa y a personajes cercanos a los círculos de poder de esa entidad.

En ese contexto, la manta desplegada por Mexicanos al Grito de Paz buscó colocar nuevamente en el centro del debate el tema de la relación entre política, impunidad y crimen organizado. No se trató únicamente de una protesta local. El mensaje parecía dirigido también a los miles de visitantes y a los medios extranjeros que en cuestión de horas comenzarán a observar a México a través del escaparate mundialista.

Las imágenes aéreas de la acción muestran una escena cargada de simbolismo. El mismo monumento donde se imaginaban celebraciones futbolísticas multitudinarias apareció convertido en tribuna de denuncia. El mismo sitio destinado a las fotografías festivas de una ciudad anfitriona se transformó en un escaparate de inconformidad.

Porque a 66 horas de que ruede el balón y las cámaras del mundo enfoquen a Ciudad de México, el Ángel recordó que también es el lugar donde suelen hacerse visibles las contradicciones nacionales: una ciudad que busca mostrarse lista para la fiesta global mientras arrastra obras inconclusas, conflictos sociales abiertos, exigencias de justicia sin respuesta y una creciente disputa sobre la relación entre poder político y crimen organizado.

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