El MUAC nos recuerda que la forma de sentarse también tiene su historia en México
Fotos: Cultura UNAM.
La exposición reúne más de 40 piezas que muestran la evolución del asiento en México entre los siglos XX y XXI
Disponible del 1 de agosto al 11 de octubre, la muestra invita a redescubrir la historia y la identidad mexicana desde los objetos cotidianos.
STAFF / LIBRE EN EL SUR
Sentarse parece una acción automática, casi imperceptible en la rutina diaria. Sin embargo, detrás de ese gesto cotidiano se esconden siglos de historia, tradiciones, formas de convivencia y maneras de entender el mundo. Con esa idea como punto de partida, el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM presenta La historia de cómo sentarse. Variaciones del asiento en México, una exposición que invita al público a reflexionar sobre el diseño mexicano desde una perspectiva cultural, demostrando que incluso los objetos más comunes pueden narrar la evolución de una sociedad.
Abierta al público desde el 1 de agosto al 11 de octubre de este año, bajo la curaduría de Ana Elena Mallet, la muestra propone mirar el asiento como mucho más que un objeto funcional. A través de una selección de más de 40 piezas pertenecientes a la Colección de Diseño Moderno y Contemporáneo en México MUAC, en compañía de obras provenientes de colecciones particulares; el recorrido revela cómo cada silla, butaca, equipal o banca refleja distintas formas de habitar el espacio, convivir y construir identidad.
Lejos de una cronología tradicional del mobiliario, la muestra es una conversación entre el pasado y el presente, donde la tradición artesanal dialoga con la arquitectura, el diseño industrial y la experimentación contemporánea. En México, la modernidad no surgió dejando atrás las formas populares, sino reinterpretándolas. Elementos como el butaque, el equipal, la silla de palo o incluso las influencias de la hamaca se transformaron en fuentes de inspiración para diseñadores y arquitectos que encontraron en ellos una inteligencia material y cultural capaz de proyectarse hacia el futuro.
La exposición reúne piezas diseñadas por figuras fundamentales del diseño y la arquitectura, entre ellas Clara Porset, Pedro Ramírez Vázquez, Héctor Esrawe, Óscar Hagerman, Josef Albers, Ricardo Legorreta, Don Shoemaker, Alejandra Antón Honorato, Moisés Hernández, Liliana Ovalle, Ezequiel Farca y Antonio Attolini Lack, entre muchos otros creadores que, desde distintas épocas y perspectivas, han contribuido a construir la historia del diseño en México.

Cada una de las obras, elaboradas con materiales como madera, palma, tule, carrillo, mimbre, piel, acero inoxidable, bronce, latón, polipropileno o espuma, refleja una visión particular sobre el cuerpo, el descanso y el espacio. Algunas evocan la cercanía con la tierra y la vida comunitaria; otras representan los procesos de industrialización y modernización del país, mientras que varias cuestionan las narrativas nacionalistas que durante décadas definieron buena parte del diseño mexicano.
Más allá de reconocer autores o estilos, la exposición busca poner sobre la mesa una reflexión sobre el papel que desempeñan los objetos en la construcción de la vida cotidiana. Como señala la curadora Ana Elena Mallet, el interés de la muestra es entender cómo el diseño participa activamente en la creación de identidades culturales y cómo cada objeto cotidiano guarda una historia que suele pasar desapercibida. En ese sentido, sentarse deja de ser únicamente una necesidad física para convertirse en una forma de comprender el contexto social, cultural e histórico del país.
Con La historia de cómo sentarse. Variaciones del asiento en México, el MUAC demuestra que las historias más profundas también pueden encontrarse en los objetos que usamos todos los días. La exposición invita a detenerse un momento, observar aquello que normalmente pasa desapercibido y descubrir que, en México, la manera de sentarse también cuenta la historia de una sociedad, de sus tradiciones y de la creatividad que ha acompañado su evolución a lo largo del tiempo.

La muestra estará disponible hasta el 11 de octubre de 2026 con un recorrido encabezado por la curadora Ana Elena Mallet en el Vestíbulo Arkheia, ubicado en la planta baja del MUAC. La actividad será de entrada libre, con cupo limitado.
















