Ciudad de México, noviembre 1, 2026 08:40
Revista Digital Noviembre 2026

Las incógnitas del amor

“Mientras vivía como buena voyerista el romance de esa pareja, me deleitaba con el lenguaje, con la poesía  “como si hubiera llegado tarde a una cita antigua”, por tomar prestada la imagen de Paco”. 

POR PATSY STILLMANN

“Iba a ser el amor del sexenio. Pero yo hubiera preferido no haberla conocido”.

¿Fue o no fue el amor del sexenio? ¿Por qué del sexenio? Y si fue EL amor, ¿por qué hubiera preferido no haberla conocido?

“Ella caminaba rápido, pero sin urgencia: el ritmo de las mujeres que han aprendido a administrar deseo y miedo” “Yo la esperaba en el departamento con la ansiedad limpia de quien intuye algo”.

Después de este principio, y el título del libro ¿quién podría resistirse a leer esta novela? Una historia de amor, digna de ser honrada, mirada por un hombre, aunque casi todas las grandes historias románticas anteriores y hasta el siglo XIX hayan sido escritas por hombres. Resalto que quien nos abre su corazón a esta historia sea hombre, porque en este texto, el punto de vista no es el de ella, como en tantas novelas románticas, ya sea Madame Bovary o Anna Karenina, sino la mirada de él, por demás sensible y profunda. El protagonista y narrador que se pregunta ¿qué pasó?, el enamorado que no quiere sufrir el enorme dolor de no saber, de no haber sabido, de haber perdido a su gran pasión.

Mientras vivía como buena voyerista el romance de esa pareja, me deleitaba con el lenguaje, con la poesía  “como si hubiera llegado tarde a una cita antigua”, por tomar prestada la imagen de Paco.  La poesía surge al paso en que el protagonista va a ir descubriendo a su pareja, a través de la mirada, del movimiento de su cabellera, de su prudencia, de su miedo, de su deseo. El la observa, nos dice que “su contención era el idioma de quien aprendió que el deseo, si no se administra, destruye”. Y mientras él, lo que intenta es conocerla, entenderla, esperar, a que ella devele los deseos profundos que se esconden en su silencio.

Una buena novela trae muchas dudas, como ven, desde la primera línea. A lo largo de este libro mientras se desarrolla este gran amor, viajo con ellos, los observo mientras él la observa, los disfruto mientras él la disfruta y me pregunto por qué falta algo, porque le falta a él.  Así de café en café, de ciudad en ciudad, de paisaje en paisaje me persigue la incertidumbre: del subtexto ¿por que habría preferido no haberla conocido?

Cuando construimos una pareja, cuando interactuamos con el otro, también estamos interactuando con un espejo de nosotros mismos. Conocernos es un acto colectivo. Necesitamos a la otra persona para mostrarnos, para hacer consciente a qué respondemos, cómo lo hacemos, ensayar nuevas expresiones con la contención del otro. Descubrir qué tanto de nuestras respuestas corresponden a lo aprendido, o en qué medida somos un nuevo ser impulsado por el deseo de oponernos a aquello que nos restringe y nos aprisiona.

Y ¿por qué leemos? ¿cómo leemos? ¿para qué leemos? Quizá hay cierta necesidad de vivir historias, algunas muy cercanas a nuestras experiencias y otras que parecen ajenas, pero en el fondo nos reflejan situaciones y sentimientos que se encuentran escondidos. Máxime si estamos leyendo una historia que hable del amor. ¿Qué otra emoción nos es más vital que el amor?  Por eso nos es fácil identificarnos, disfrutar y sufrir con los protagonistas, o cuestionarnos las propias historias. Puede ser algo que nos atrae o, en casos, como dice Paco, cuando habla de los varones que le huyen a estas historias, asusta.

Honrar nuestro amor es, por un lado, el deseo de una relacione permanente, y por otro, desnudar aquello que, en ella, separa a la pareja. Buscar cómo remover la barrera invisible de la educación familiar que le impedía exponerse completamente, sin defensas, que le permitiera penetrar en lo más profundo, en aquello primordial que aún no ha sido procesado.

Probablemente ambos querían explorar otras identidades, liberarse de yugos ancestrales y habitar nuevas historias que posibilitaran una mayor libertad. No lo sé, es una de las incógnitas que me quedan. Pienso en que la pregunta que queda al final tiene que ver con el significado que tiene el amor para dos personas que se aman. ¿Qué es la libertad para cada uno?, ¿qué busca cada uno cuando quieren inaugurar una relación inédita?

Ahí les dejo algunas preguntas para que ustedes agreguen más. Lean la novela. Hay mucho de qué hablar cuando queremos honrar al amor.


*Texto leído en la presentaciónn de Honrar nuestro amor en la Galería Mandela, en Polanco, Ciudad de México, el 29 de octubre de 2026.

Patsy Stillmann estudió biología e historia en la UNAM y cursó una maestría en Terapia Familiar en el Instituto Latinoamericano de Estudios de la Familia (ILEF). Formó el equipo CAVIDA, dedicado a la prevención y atención de la violencia doméstica, y se desempeñó como docente y supervisora en la asociación MENORAH. Actualmente trabaja en su consultorio, donde acompaña procesos terapéuticos y mantiene su compromiso con el bienestar emocional y las relaciones humanas.

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