Ciudad de México, junio 13, 2021 09:45
Libre en el Sur

Documentan vecinos de Portales afectación a sus viviendas por nuevo edificio de siete pisos en Trípoli 522

Residentes de la colonia Portales Norte entregaron a Libre en el Sur un expediente con documentos sobre presuntas irregularidades en un edificio nuevo, ubicado en la calle Trípoli 522. Denuncian que los constructores lo mismo talaron árboles sin permiso que afectaron sus viviendas colindantes.
Entre los oficios que ellos aportan para sostener sus acusaciones, están los oficios del director de Desarrollo Urbano de la Delegación Benito Juárez, Ramón Díaz Jiménez, en que se informa que la obra no contó con licencia de construcción especial por demolición, licencia y/o manifestación por obra nueva ni certificado de uso de suelo. En cambio, a los constructores sólo se les otorgó licencia para reparación y modificación, pues ahí existía una casa de un piso y un cuarto de azotea. (Oficios CS/0661/10 y CS/0662/10 con fecha de octubre 28 del 2010; CS/0704/10, del 23 de noviembre del 2010 y CS/0127/11 y CS/0128/11, del 18 de febrero del 2011.
En tales documentos se señala que se planean construir siete pisos (sótano, semisótano y cinco) en zona de uso de suelo de tres niveles, de acuerdo con el programa de Desarrollo Urbano Delegacional. En el mencionado predio, además de una casa sencilla, había varios árboles de entre 15 y 20 metros de altura, que de acuerdo a los vecinos fueron talados entre el 7 y el 10 de agosto del 2010. Ellos aportaron fotografías de los árboles que fueron retirados del predio.
El 29 de septiembre de ese año, la Dirección de Servicios y Mejoramiento Urbano de la DBJ aseguró que “esta autoridad no ha notificado los requisitos para que de proceder (el derribo de árboles), el solicitante dé cumplimiento a los mismos”; es decir que los constructores no tenían permiso para tirar árboles.
“Es decir –explican los vecinos en el compendio al que llaman “queja pública”–: un predio con una construcción de dos niveles pasó ahora a ser un edificio de siete niveles de puro concreto y ladrillo, sin nada de área permeable para mantos freáticos”.
Además respaldan con fotografías que no se cumplieron las normas de construcción: la colindancia con los edificios de los lados es mínima, apenas de cinco centímetros; y en el muro del descanso del primer nivel se ha roto el tabique, como se aprecia en una grieta que atraviesa desde el exterior hacia el departamento de una vecina.
El 29 de noviembre del año pasado los quejosos solicitaron al Instituto de Verificación Administrativa del DF (INVEA), que realizara una verificación, misma que la institución llevó a cabo el 7 de diciembre (INVEADF/CVA/777/2010), aunque aún no entrega la resolución. Desde octubre, la DBJ realizó su propia inspección, cuyos resultados tampoco se conocían seis meses después, aunque el 22 de marzo pasado esa autoridad impuso la suspensión a la obra. Antes de que terminara el mes, ante el desconcierto vecinal, los sellos habían sido retirados.
El recurso de defensa que quedó para los vecinos afectados, particularmente a los que habitan el edificio colindante que está ubicado en la calle Emperadores 195, fue solicitar a la misma DBJ que no se otorgue el aviso de terminación de obra ni la autorización de uso y ocupación. Ahora los inconformes han sido apoyados por el Consejo Ciudadano Delegacional de Benito Juárez, que ha iniciado la labor de concentrar todos los casos de obras denunciadas como irregulares en la demarcación.

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