Ciudad de México, agosto 14, 2026 18:12
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Habrá Palo Encebado en la fiesta de San Lorenzo, en Tlaco

El tradicional juego de origen europeo regresa al atrio de Tlacoquemécatl como parte de las celebraciones del 14 y 15 de agosto. 

Historia, risas y comunidad se mezclan en torno al poste engrasado que desafía a los más valientes y represente una bella tradición de los pueblos mexicanos.

STAFF/LIBRE EN EL SUR

El templo de San Lorenzo Xochimanca, en Tlacoquemécatl, será escenario este año de una de las diversiones más pintorescas de las fiestas patronales mexicanas: el Palo Encebado.

Además de procesiones, misas y feria popular, los vecinos podrán disfrutar de ese espectáculo que combina esfuerzo físico, ingenio colectivo y carcajadas inevitables.

La dinámica es sencilla en apariencia. Se coloca un poste de madera, de varios metros de altura. Se cubre con grasa —manteca de cerdo en la tradición antigua, aceite en versiones más recientes— y en la punta se cuelgan premios, que en este caso serán una sorpresa. El reto consiste en escalarlo hasta la cima. Pero la grasa convierte cada intento en un verdadero desafío: los participantes resbalan, caen, vuelven a intentarlo y arrancan aplausos de quienes observan.

El origen del Palo Encebado se remonta a Europa. En Nápoles, durante el siglo XVI, se practicaba un juego similar como representación simbólica del volcán Vesubio. En España, se vinculó al “Árbol de Mayo”, rito de fertilidad y abundancia. Con la llegada de los colonizadores, la tradición cruzó el Atlántico y se adaptó en América. En México, se integró a las fiestas patronales, donde adquirió un carácter festivo y comunitario.

Más allá de la destreza individual, el Palo Encebado es un juego de cooperación. Los participantes suelen organizarse en equipos, formando “escaleras humanas” para que uno de ellos alcance la cima. El espectáculo es colectivo: quienes participan ponen a prueba su fuerza y equilibrio, mientras los vecinos disfrutan de la escena con entusiasmo.

El esbelto madero. Listo, en el parque San Lorenzo. Foto: Libre en el Sur.

En distintas regiones del país, el Palo Encebado se ha mantenido como parte de las celebraciones. Por ejemplo, en Ciudad Madero, Tamaulipas, forma parte de las posadas decembrinas desde hace más de seis décadas. En San Mateo Yetla, Oaxaca, se celebra en la fiesta de la Santa Cruz, con un trasfondo ritual agrícola como petición de lluvias. En la Ciudad de México, aparece en barrios tradicionales como Tlacoquemécatl, donde se convierte en símbolo de identidad y memoria comunitaria.

El significado cultural del Palo Encebado es profundo: Refuerza la unión vecinal, provoca risas y aplausos, conserva un trasfondo ritual vinculado a la fertilidad y la naturaleza, y se ha convertido en símbolo de las fiestas patronales junto con la música, la danza y la gastronomía.

Este domingo 16 de agosto, el pueblo originario de San Lorenzo Xochimanca volverá a llenarse de voces y risas. Entre antojitos, juegos mecánicos y música, el Palo Encebado recordará a vecinos y visitantes que las fiestas patronales son más que devoción: son también convivencia, memoria y alegría compartida. El alto madero, –una aportación del está ya listo, en la parte sur del parque de San Lorenzo, sobre la calle del mismo nombre.

El concurso dará comiezo este domingo a las 14 horas

En un barrio que ha visto transformarse sus calles con la modernidad de la colonia Tlacoquemécatl Del Valle, el regreso del Palo Encebado es un guiño a la historia. Una invitación a participar, a reír y a celebrar juntos.

Llegar a la cima y obtener el premio prometido como culminación de la perseverancia y de la lucha sostenida, significa el encuentro del tesoro escondido dentro de sí, que tiene todo hombre que viene a este mundo.

La del Palo Encebado es una tradición que resbala… pero nunca se cae.

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