‘Monster Promise’ de Teatro UNAM. Sobre cuando la violencia alcanza a la infancia
El montaje. Foto: Ulises Ávila
La obra aborda las huellas del narcotráfico en la infancia y el poder del juego para imaginar otros mundos frente a la violencia.
Un niño que regresa a un pueblo fantasma busca a su amigo imaginario entre los restos de una infancia amenazada.
STAFF / LIBRE EN EL SUR
En México, el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte de agrupaciones delictivas sigue siendo un fenómeno difícil de dimensionar. A diciembre de 2025 no existen datos oficiales que permitan contabilizar directamente el número jóvenes reclutados por el crimen organizado, dado que este delito no cuenta con una tipificación específica.
La violencia no aparece como un acto aislado y se convierte entonces en un entorno en el que niñas, niños y adolescentes crecen, se relacionan y construyen su idea del mundo que habitan. Para el sociólogo Johan Galtung, el asunto va más allá de sus manifestaciones físicas y visibles; relacionado a condiciones sociales y económicas que producen desigualdad y violencia cultural. Una pregunta más allá de estadísticas surge de todo esto: ¿qué sucede con la imaginación de una infancia cuando el mundo deja de ser seguro?
Este es el punto de partida de la obra Monster Promise,nueva producción de TeatroUNAM, escrita y dirigida por Francisco Aurelio Sánchez, creada por la compañía AUr, que propone un acercamiento a las infancias atravesadas por la violencia del narcotráfico, sin intentar reproducirla de manera literal sobre el escenario.
La historia sigue a Petit, un niño de 10 años que pareciera tener 20. Un sobreviviente quien después de huir del brazo armado del narcotráfico, regresa a su hogar, ubicado en un pueblo fantasma que está a punto de ser demolido. Allí busca a Monster (su amigo imaginario), al tiempo que intenta darle sentido a los restos de una infancia que parece a punto de desaparecer, junto con su antiguo dormitorio.
La obra nació, explica Sánchez, de una inquietud por explorar la imaginación y el juego como herramientas para construir nuestra relación con el mundo. Pero en ese proceso aparecen también la violencia y una pregunta incómoda: si somos capaces de imaginar la bondad: ¿También podemos imaginar la atrocidad?
En este punto, Monster Promise no pretende ofrecer una representación documental del narcotráfico. Su proceso creativo estuvo acompañado por una investigación que busca cuestionar los lugares comunes desde los que suele abordarse este fenómeno para explorar sus contradicciones, paradojas y distintos niveles de complejidad.
El resultado es un universo donde conviven actores, títeres, sombras, voz y baile. Distintos lenguajes escénicos que nos llevan de maneras diferentes a una historia en la que la imaginación no es una evasión de la realidad, sino una herramienta para comprenderla.
“Una de las premisas del proceso fue pensar cada elemento de la obra como pieza única, que estuviera pensado específicamente para este universo. Nada debía sentirse genérico o intercambiable”, comparte el director.
En medio de un contexto donde la violencia puede apropiarse de los espacios, los vínculos y las posibilidades de futuro, Monster Promise propone detenerse en algo aparentemente sencillo: jugar.
Pero jugar, en esta historia, no es necesariamente inocente. También puede ser una manera de construir otros mundos cuando el mundo conocido resulta insoportable.
Petit busca a Monster entre los restos de su habitación, ese amigo imaginario que puede leerse como compañía, refugio o posibilidad. Como aquello que permanece cuando las certezas comienzan a desaparecer. La puesta en escena busca así generar un espacio de encuentro para hablar de una inquietud que rebasa al escenario: ¿cómo podemos transformar nuestra relación con la violencia? Y, frente a ella, ¿qué lugar pueden ocupar la ternura, el amor y la imaginación?
Monster Promise llega también a Teatro UNAM como parte de una trayectoria personal para su creador. Sánchez se formó como actor en el Centro Universitario de Teatro (CUT) de la UNAM y ahora regresa con esta elaborada propuesta.
Monster Promise se presenta en el Teatro Santa Catarina, del 11 de septiembre al 3 de octubre de 2026. Las funciones serán los días jueves y viernes a las 8 pm, sábados a las 7 pm y domingos a las 6 pm.

















